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GOBIERNO EN MARCHA

Se sabía pero no se creía. Mejor: no se quería creer. De ahí tanta sorpresa. Mencionemos los hechos más notorios (que, la verdad sea dicha, son más abundantes que las palabras). 1) Gestiones para obtener los Buenos Oficios de las Naciones Unidas para construir un proceso de paz sobre bases serias; 2) decisiones para recobrar el hilo roto de las conversaciones con el Eln; 3) constitución de un pregobierno que laboró sin descanso durante dos meses; 4) presentación personal de la plataforma de la Administración Uribe en seis países del Hemisferio Occidental y cuatro del Viejo Mundo (a gobiernos, congresistas, empresarios, académicos, ONG, periodistas).

20 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Se sabía pero no se creía. Mejor: no se quería creer. De ahí tanta sorpresa. Mencionemos los hechos más notorios (que, la verdad sea dicha, son más abundantes que las palabras). 1) Gestiones para obtener los Buenos Oficios de las Naciones Unidas para construir un proceso de paz sobre bases serias; 2) decisiones para recobrar el hilo roto de las conversaciones con el Eln; 3) constitución de un pregobierno que laboró sin descanso durante dos meses; 4) presentación personal de la plataforma de la Administración Uribe en seis países del Hemisferio Occidental y cuatro del Viejo Mundo (a gobiernos, congresistas, empresarios, académicos, ONG, periodistas).

Suficiente? De ninguna manera. Es que todavía Alvaro Uribe no se había posesionado. Veamos las acciones más protuberantes a partir del 7 de agosto: 1) Presentación del referéndum (ha pasado casi desapercibido entre el cúmulo de decisiones); 2) declaración de Conmoción Interior para hacer lo que se decía que no se podía hacer; 3) promoción de la participación popular en distintas esferas que van desde la defensa nacional hasta el control fiscal y la lucha contra la corrupción; 4) alineamiento de los Altos Mandos en torno de los ejes centrales de la Nueva Administración. Es la Constitución del 91 en todo su esplendor.

Con seguridad se me han escapado otras acciones. Por ejemplo, la constitución de mayorías en ambas Cámaras y en las Comisiones. No me impresiona mucho porque sé que pese a las microempresas electorales, en el Congreso hay un partido presidencial, particularmente durante los primeros años y aun más allá. Y, claro está, la fusión de ministerios y la eliminación de varias entidades, todo lo cual suena ya como de poca monta.

Si va a haber alguna sorpresa será la del propio Gobierno, cuando se dé cuenta de que la burocracia de los Estados Unidos no puede seguir el ritmo paisa. Porque, según los expertos, se inventó, precisamente, para lo contrario. Es que si existe en el mundo un gobierno burocratizado y complicado es el de la Nación Indispensable, los Estados Unidos. Para la muestra, el botón de lo que fue y sigue siendo la llegada de los helicópteros.

El senador Biden no habrá salido todavía de su ansiosa y legítima preocupación por una entrega más pronta que se compadeciera con el sentido de urgencia. El que sí tiene este Gobierno.