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BIBLIORED, MODELO PARA EL MUNDO

Olga Bravo, una abuela de 70 años con cabello blanco y manos toscas, trata de controlar un mouse . Originaria de Chiquinquirá (Boyacá), ella aún tiembla cuando recuerda la violencia política de los años 50, así como las noticias sobre recientes actos de violencia en la capital. Olga nunca asistió a la escuela. Solo aprendió a leer y a cultivar variedades de papa. Recientemente, no faltó a ninguna de las sesiones de entrenamiento gratuito en computadores e Internet que ofrece la nueva biblioteca de El Tunal, en el sur de Bogotá.

21 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Olga Bravo, una abuela de 70 años con cabello blanco y manos toscas, trata de controlar un mouse . Originaria de Chiquinquirá (Boyacá), ella aún tiembla cuando recuerda la violencia política de los años 50, así como las noticias sobre recientes actos de violencia en la capital. Olga nunca asistió a la escuela. Solo aprendió a leer y a cultivar variedades de papa. Recientemente, no faltó a ninguna de las sesiones de entrenamiento gratuito en computadores e Internet que ofrece la nueva biblioteca de El Tunal, en el sur de Bogotá.

"Siento como si hubiera vuelto a nacer. Ni siquiera había soñado con aprender sobre computadores. Ahora puedo ayudar a educar a mis 26 nietos. Les enseñaré lo que sé sobre Internet", dijo Olga al término de tres semanas de entrenamiento en el área.

Olga se está beneficiando de la tecnología informática que ofrece Bibliored de manera gratuita. Ante estas nuevas oportunidades de acceso a información, se está generando una silenciosa revolución cultural en sectores pobres de Bogotá.

En medio de la incertidumbre acerca del futuro de Colombia, y de los temores acerca de la probable intensificación del conflicto, la red de bibliotecas públicas Bibliored -habilitadas también como centros para el desarrollo comunitario- ha sido seleccionada por la Fundación de Bill Gates y el Consejo de Bibliotecas de los Estados Unidos como modelo para otros países.

Tras competir con otros 130 proyectos internacionales, Bibliored recibió el Premio al Acceso al Aprendizaje por sus "esfuerzos excepcionales dedicados a conectar a la gente de Bogotá al mundo de la tecnología digital, sin ningún costo , según el anuncio hecho por la Fundación en Escocia ayer.

Se ha calculado que este año Bibliored dará acceso al Internet a unos 2.4 millones de usuarios. La Fundación Gates entregará a Bibliored un millón de dólares (unos 2.600 millones de pesos) con el fin de que se amplíen sus servicios relacionados con tecnología informática.

Dobla los usuarios.

Una de las metas de Bibliored ha sido que cada habitante de Bogotá acuda a una biblioteca mayor a menos de cinco kilómetros de distancia y a una menor (o de barrio) por lo menos a un kilómetro. Cada una de las tres grandes bibliotecas construidas -El Tunal, el Tintal y Virgilio Barco- tienen capacidad para 150.000 libros.

Los usuarios han manifestado especial interés por el mundo de los computadores. Javier Rojas, un joven de 14 años, quien vive en Ciudad Bolívar, decidió estudiar ingeniería de sistemas, tras asistir a un taller sobre Internet. La madre de Javier es una aseadora y el padre un celador.

El director de la biblioteca Luis Angel Arango (BLAA), Jorge Orlando Melo, asegura que Bibliored ha doblado el número de usuarios de bibliotecas en Bogotá pasando de 3.5 millones en el 2000 a 7 millones en el 2002.

Comunidades pacíficas.

Las nuevas bibliotecas pretenden promover la creación de tejido social, facilitando actividades destinadas a mejorar la calidad de vida y fomentar la paz. Las bibliotecas tienen auditorios, amplias salas de lectura, salas de video y música, y salas dedicadas a los niños.

Bibliored ha sido recursiva. Para construir la biblioteca El Tintal, se adaptó una edificación abandonada donde antes se procesaba basura. Bibliored aspira atender al 70 por ciento de la población en edad escolar y el 40 por ciento de la población adulta.

De ilusión a realidad.

Bibliored nació como un sueño del ex alcalde de Bogotá Enrique Peñalosa. La red se basó en un estudio que identifica un enorme déficit de información en la ciudad de Bogotá: sólo había un libro disponible por cada cinco adultos y un libro disponible por cada 63 niños, mientras que los estándares internacionales recomiendan tener al menos tres libros por adulto y uno por niño.

La ex secretaria de Educación del Distrito, Cecilia María Vélez, en un tiempo récord -cuatro años- implementó este proyecto cuyo costo asciende a 17 millones 400.000 dólares. Con el fin de mejorar la calidad educativa en Bogotá, se promovió la interconexión de 540 escuelas públicas a un red de computadores.

Obstáculos y retos.

Bibliored genera gastos anuales por 2.173.000millones de pesos. Para la gerente de Bibliored, Catalina Ramírez, el premio de la Fundación Gates es motivante. "Este año hemos estado de crisis en crisis porque el Distrito congeló gastos, incluyendo los -destinados a la operación de Bibliored. Hacemos maromas para pagar la nómina", dijo.

En medio de las críticas noticias recientes acerca de Colombia es constructivo que un proyecto encaminado al desarrollo y la paz, a través de la cultura, reciba reconocimiento internacional.

De hecho, el éxito de Bibliored ya ha generado un boom nacional de bibliotecas. El Ministerio de Educación lanzó un programa nacional de bibliotecas educativas que beneficiaria a 315 instituciones. Simultáneamente, el Banco de la República, ha abierto seis bibliotecas en varias ciudades.

Paradójicamente, en medio de la guerra, Colombia parece estar abriendo páginas hacia una feria de libros, así como adelantando esfuerzos por ampliar el acceso a modernas tecnologías informáticas. Ojalá llegara el día en que la proliferación de libros (tradicionales o electrónicos) llegaran a reemplazar a las armas.

LOS OJOS DE CAROLINA.

José, un niño de 9 años, y su hermanita Lady de 11 anos, llevan a diario a su madre a la biblioteca de La Marichuela, ubicada en Ciudad Bolívar. Ellos escogen los libros que le leerán a su mamá, llamada Carolina, generalmente relacionados con sus tareas escolares, pero también le leen cuentos infantiles como Manuela Color Canela. Carolina, de 39 años, es ciega. Yo sólo puedo ver unas sombras , dice ella mientras permanece sentada en medio de sus dos hijos. Carolina cuenta que los niños le leen textos y ella les ayuda a hacer los resúmenes que les dejan como tarea, recordándoles los puntos más importantes.

La mamá de José y Lady fabrica traperos y bolsos para la basura, al igual que su esposo -quien también es invidente-. Así han logrado financiar los estudios de sus hijos, ambos sin limitaciones visuales. Los padres invidentes se conocieron y se casaron en un centro de rehabilitación para ciegos de Bogotá. Carolina aspira a que sus hijos lleguen a ser unos profesionales y por eso los motiva a que vayan todos a diario a la biblioteca.

FOTO/María Cristina Caballero.

1- Luisa y Natalia de 10 y 6 años, aprenden juegos didácticos en la biblioteca Virgilio Barco.

2- En la biblioteca del Tunal han sido organizados talleres intensivos de computadores e Internet para los abuelos.

3- Todos los días, José lee a su mamá los textos de historia, sus favoritos.