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UN DEBATE SOBRE LOS INFORMANTES

En tu columna La red de soplones (14 de agosto) encuentro afirmaciones que no comparto:

21 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

En tu columna La red de soplones (14 de agosto) encuentro afirmaciones que no comparto:.

* No es cierto que la iniciativa de organizar una red de informantes sea una copia de la que propuso Bush, porque el presidente Uribe la defendió en su campaña electoral mucho antes del suceso de las Torres Gemelas.

* El calificativo de soplones a sueldo me parece irrespetuoso, despectivo e injusto porque lo que falta en este país es una clara conciencia de los deberes, y uno de ellos consiste en informar a las autoridades posibles anomalías o actos sospechosos sin necesidad de que lo llamen a uno sapo. No conozco un solo sistema de inteligencia y seguridad nacional que funcione sin el debido apoyo de una red de informantes. (.

* A veces el internet o las llamadas telefónicas de Colombia no garantizan a la persona que escribe y opina desde el exterior el verdadero "olor de la guayaba" y por esta razón no capta las percepciones y deseos de la población. Creo que este es tu caso y el de muchos escoliastas que opinan sobre lo divino y lo humano desde el exterior y no se dan cuenta de que la mayoría de los colombianos está apoyando esta medida del Gobierno. La lejanía también impide captar la verdadera naturaleza del plan, su alcance y estrategias. De esta manera, se presentan los prejuicios y las suspicacias que buscan desacreditar una idea que es apoyada por la opinión. (.

Me declaro desde ahora miembro voluntario de esta red de sapos, soplones, delatores y sicofantes, con la esperanza de garantizarles a los que viven en el exterior y no pueden venir a su patria por diferentes razones, la oportunidad de visitarnos algún día cuando nuestro país esté libre de estos criminales. Solo con el esfuerzo y el aporte de los que vivimos aquí y no tenemos manera ni deseos de abandonar nuestra tierra podremos algún día lograr el estado de seguridad y bienestar que estamos añorando desde hace muchos años. No está por demás reiterarte la invitación para que te sumes al esfuerzo y llenes el formulario de afiliación a la red.

Atentamente y con muestras de aprecio,.

General (R) Manuel José Bonett Locarno.

* * * *.

Estimado General:.

Empiezas mal, pues partes del grave error de suponer que los colombianos que no vivimos en Colombia algunos porque nos sacaron, como yo, y otros porque buscan un trabajo esquivo o eluden un peligro cierto tenemos menos autoridad para opinar que los que se encuentran en el país. Don Miguel Antonio Caro dijo que "no se necesita ser avestruz para estudiar las avestruces". Muchas veces no se requiere la presencia física para captar la realidad de lo que acontece. Supongo que no objetarás que los cimientos fundacionales de América Latina hayan sido propuestos desde Jamaica por un tipo que en ese momento no vivía en su país. Y eso que Bolívar no hablaba todos los días por larga distancia con amigos y colegas, no tenía internet, no se reunía con viajeros y paisanos, no consultaba documentos, no leía la prensa colombiana siete horas antes de que lo hicieran sus compatriotas y no tenía a su disposición radio, TV, diarios y revistas internacionales que ofrecen a veces perspectivas más amplias sobre lo que allí pasa.

Y es que el problema de los soplones no es de domicilio del comentarista o de apoyo popular de la medida (las de Hitler rebosaban de apoyo popular), sino de filosofía democrática. Ojalá todos los colombianos tuvieran conciencia de su deber de denunciar a los delincuentes: es una obligación genérica sobre la cual siempre podrá hacerse énfasis. Pero se trata de un deber constitucional, no un quid pro quo, como sucede con la red de informantes. Estos dependen de que el Gobierno les pague por delatar. El que no delata, no come. Te parece fundamento sano para una sociedad democrática? Te parece que ofrece garantías de prudencia, responsabilidad, respeto a los demás, tolerancia y fiabilidad en las denuncias?.

A mí no. Tal vez porque estoy lejos. Pero también estoy lejos de la URSS y todos sabemos que el espíritu delator contribuyó a hacer de esa sociedad una dictadura inaguantable. Y sin necesidad de vivir en Cuba aunque admiro muchos de los logros de la Revolución sé el atroz detrimento que ha provocado en los derechos de los cubanos y en la psicología comunitaria una iniciativa semejante.

En los países civilizados, como tú dices, "denunciar el delito es un deber ciudadano". Cierto. Pero, salvo a las autoridades profesionales que ejercen su trabajo de investigación legal, a nadie se le paga por ello. No hay informantes de medio tiempo, ni redes de panaderos, taxistas, enfermeras, periodistas o pensionados dedicados a espiar al vecino. Averígualo y verás, aunque estés lejos. Tampoco sobresueldos, ni primas por soplido, ni prójimos que por unos pesos pegan los oídos a las paredes, porque semejantes cuerpos parapoliciales que actúan a medias entre la autoridad profesional y el fisgón amateur son incompatibles con las sociedades civilizadas. En cambio, los Estados se esfuerzan por tener departamentos de inteligencia profesionales, capacitados, honorables y dotados de recursos tecnológicos para realizar esta labor que de otro modo podría abrir la puerta a males mayores.

No reconozco a ninguno de mis compatriotas el derecho a creer que quiere más la paz de lo que yo la pretendo, o que tiene más amor por su bandera del que yo profeso. Como casi todos, mi mayor ilusión es la paz de Colombia; y, como algunos más, también una justicia social que garantice el futuro de esa paz; pero conseguidas ambas por métodos democráticos y transparentes, sin ceder a nadie que no sea la autoridad el uso de las armas ni de los recursos legales de lucha contra la delincuencia. El Cono Sur ensayó un camino distinto y ambos sabemos en qué terminó. Tuve una primera aproximación a la atmósfera viciada de la sociedad delatora cuando, a raíz de mi columna que comentas, recibí un mensaje iracundo que me tilda de terrorista . Ya ves que basta muy poco opinar, discrepar, disentir para convertirse en objetivo de soplones y acaso víctima de peores consecuencias.

En cuanto a la posibilidad de que nuestro gobierno al que deseo, de todo corazón, el mayor éxito dentro de la mayor transparencia se haya anticipado al de G. W Bush en esta red, en vez de considerarlo un récord que me llene de orgullo, lo considero una coincidencia altamente preocupante.

Un abrazo de tu amigo, pero no colega de red,.

Daniel Samper Pizano