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SE REVIERTE LA DESTORCIDA EMPRESARIAL

Aunque parezca paradójico, a pesar de que en el Primer Trimestre de 2002 se redujo sensiblemente tanto el ritmo de creación de empresas (-67.1%) como el capital invertido (-37.9%); sin embargo, la inversión neta repuntó de -$164 millones a $1.755 millones entre el primer periodo de 2001 y 2002, según la Cámara de Comercio de Tunja. Este repunte se originó, en un 50%, en la moderada recuperación de sectores como industria manufacturera, hoteles y restaurantes, la construcción y servicios sociales y de salud. El incremento de la inversión empresarial obedeció, en gran parte, a una merma en la mortalidad empresarial , ya que, a diferencia de lo ocurrido en el primer tramo del año pasado cuando se liquidaron 102 establecimientos, en este año sólo cerraron 38 empresas, principalmente sociedades limitadas y empresas unipersonales.

09 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Aunque parezca paradójico, a pesar de que en el Primer Trimestre de 2002 se redujo sensiblemente tanto el ritmo de creación de empresas (-67.1%) como el capital invertido (-37.9%); sin embargo, la inversión neta repuntó de -$164 millones a $1.755 millones entre el primer periodo de 2001 y 2002, según la Cámara de Comercio de Tunja. Este repunte se originó, en un 50%, en la moderada recuperación de sectores como industria manufacturera, hoteles y restaurantes, la construcción y servicios sociales y de salud. El incremento de la inversión empresarial obedeció, en gran parte, a una merma en la mortalidad empresarial , ya que, a diferencia de lo ocurrido en el primer tramo del año pasado cuando se liquidaron 102 establecimientos, en este año sólo cerraron 38 empresas, principalmente sociedades limitadas y empresas unipersonales.

Si se examina de cerca el comportamiento empresarial de las tres ciudades más importantes de Boyacá, se encuentra que mientras la inversión se elevó en Tunja y Duitama en 72.3% y 27.6%, respectivamente, en Sogamoso ésta cayó en -55.7%. Similar a lo observado para el conjunto del departamento, la reactivación de la inversión se produjo, pese a la disminución del número de establecimientos creados y a la inversión involucrada para el caso de Tunja -ciudad cuyo peso en el espectro empresarial departamental es dominante, aunque no sea muy visible-, y al leve repunte en Duitama y Sogamoso, por la desaceleración en la quiebra de empresas, particularmente de establecimientos comerciales e inmobiliarios.

Las cifras atrás mencionadas permiten entrever que la coyuntura empresarial de Boyacá tiende a mejorar, consolidándose el satisfactorio desempeño de Duitama y Sogamoso y revirtiéndose, parcialmente, el bajonazo registrado en Tunja, situación que se remonta al año 2000. Como ya se anotó el foco de este despertar empresarial está concentrado en actividades de servicios tales como comercio y talleres automotrices, hoteles y restaurantes, y lo que quizá es una novedosa fuente de crecimiento empresarial: la prestación de servicios de salud en sus diversas áreas terapéuticas, sociedades que, paulatinamente, han ganado terreno en el escenario empresarial de Boyacá, especialmente en Duitama.

De tal manera que, no obstante que en Primer Trimestre de 2002 se crearon 128 establecimientos, en contraste con los 390 constituidos en igual lapso de 2001, la inversión se dinamizó, como consecuencia de la adición de capital a las empresas ya existentes y a la desactivación de la racha de empresas disueltas, lo que podría significar mayores posibilidades de absorción de empleo, siempre y cuando los procesos productivos adoptados no impliquen una mayor sustitución de mano de obra por maquinaria y equipos.

* Docente Universitario, UPTC.

Director del Centro de Estudios Económicos (CENES) de la UPTC.