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EL PIB DE PASTRANA A PASTRANA

Con base en la información estadística suministrada por Banco República y Dane, resulta simpático y curioso hacer un análisis de la evolución del PIB real por períodos de cuatro años en concomitancia con los períodos presidenciales. Tomando como punto de partida el año de 1970 resulta que estadísticamente considerado, el mejor cuatrienio corresponde al de Misael Pastrana y en el extremo opuesto se encuentra el de también Pastrana pero Andrés.

22 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Con base en la información estadística suministrada por Banco República y Dane, resulta simpático y curioso hacer un análisis de la evolución del PIB real por períodos de cuatro años en concomitancia con los períodos presidenciales. Tomando como punto de partida el año de 1970 resulta que estadísticamente considerado, el mejor cuatrienio corresponde al de Misael Pastrana y en el extremo opuesto se encuentra el de también Pastrana pero Andrés.

En efecto el crecimiento real anual promedio del PIB entre 1970 y 1974 fue del 5.96 por ciento; entre 1975 y 1978 (López Michelsen), fue del 4.92 por ciento; entre 1979 y 1982 (Turbay Ayala) el crecimiento promedio se situó en 3.17 por ciento; para el período 1982-1986 (Belisario Betancur) el aumento fue del 3.46 por ciento; entre 1986 y 1990 (Virgilio Barco) se llegó a la cifra promedio del 4.28 por ciento. Ya en tiempos de apertura se obtuvieron los siguientes resultados: 1991-1994 (Gaviria-Hommes) un aumento promedio del 4.31 por ciento; entre 1995 y 1998 (Samper) la tendencia empieza a ser decreciente pues la tasa promedio baja al 2.93% y finalmente en el gobierno actual (A. Pastrana) se llega a una cifra verdaderamente insignificante de apenas 0.51 por ciento anual en promedio, proyectando un crecimiento optimista para este año del 2 por ciento.

Claro está que en este análisis estadístico y no político surge el problema de a quién asignarle el desempeño económico, bueno o malo, en los años de transición de mando. Tal es el caso de 1978 cuando se registra un crecimiento del 8.47 por ciento, el más alto de los últimos 30 años. Mérito del gobierno saliente o del gobierno entrante?.

De igual manera, años de mal desempeño económico curiosamente corresponden a períodos de cambio de gobierno. En 1982, transición de Turbay a Betancur, el resultado fue de apenas el 0.95 por ciento, muy por debajo del crecimiento demográfico. Así mismo el legado de Samper a Pastrana Segundo, fue muy lamentable: menos del 1 por ciento. Responsabilidad compartida o venganza política?.

No está por demás anotar que el año siguiente 1999- rompe todos los récord, al arrojar por primera vez en más de cinco décadas, una variación negativa y no cualquier variación. Se trató de un porrazo de más de cuatro pisos, cuyos efectos y heridas los colombianos todavía no hemos terminado de asimilar.

Otra curiosidad de carácter histórico (con hache minúscula) es que el crecimiento del PIB en 1983 fue un magro 1.5 por ciento y ante este hecho el Presidente de turno decidió llamar como salvador de la economía al doctor Roberto Junguito. El año pasado el crecimiento volvió a ser de apenas el 1.5 por ciento y nuevamente el Presidente de turno llama como salvador de la economía al inefable doctor Junguito. Hasta aquí la historia se repite. En ese entonces la receta fue monitoría asfixiante del Fondo Monetario Internacional y devaluación chorro a chorro. Se repetirá también ahora la receta?.

gpalau@claustro.urosario,edu.co