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QUEMAN ESCUELA EN SINCELEJO

Impresionados quedaron el martes pasado los niños de preescolar de la Escuela Madre Amalia de Sincelejo al entrar y ver sus salones de clases convertidos en cenizas. El fin de semana, según los directivos, vándalos que se han ensañado con el centro educativo provocaron un incendio. Es el quinto ataque contra el centro educativo en lo corrido del año.

22 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Impresionados quedaron el martes pasado los niños de preescolar de la Escuela Madre Amalia de Sincelejo al entrar y ver sus salones de clases convertidos en cenizas. El fin de semana, según los directivos, vándalos que se han ensañado con el centro educativo provocaron un incendio. Es el quinto ataque contra el centro educativo en lo corrido del año.

El hecho, ocurrió el sábado a las 8 de la noche, cuando la coordinadora del plantel, hermana Lina Rosa González Bello, y las religiosas de la congregación Franciscana de María Auxiliadora estaban rezando en la capilla.

"Nosotras nos percatamos de la situación sólo cuando los vecinos empezaron a gritar que la escuela se estaba quemando. De inmediato salimos a buscar las llaves de la reja, pero antes de entregarlas les advertimos que, en el patio, había varios perros bravos", precisó la religiosa. Agregó que la gente del sector fue solidaria y no les importó entrar y ser mordidos para evitar que las llamas consumieran toda la escuela, ubicada en la Avenida Bucaramanga, en el norte de la ciudad.

"El fuego no se extendió por el resto de los salones porque esa noche no había brisa, por la oportuna intervención de los padres de familia y porque los bomberos respondieron casi de inmediato al llamado", expresó la hermana Lina Rosa. Estimó en 50 millones pesos el monto de los daños.

Según la coordinadora, no es la primera vez que entran vándalos a hacer sus fechorías. "Desde 1994 se han presentado más de 30 robos en las horas de la noche. Tan sólo este año han saqueado 5 veces la escuela".

La situación se ha hecho más preocupante desde que comenzaron a aparecer unos panfletos en los que dicen que no quieren que la señora encargada del aseo continúe laborando en la escuela.

"En el primer panfleto me advertían que tenía que sacarla porque de lo contrario cualquier día la encontraría hecha picadillo. En el segundo me decían que se habían dado cuenta que no la dejaba sola (a la señora del aseo) pero que ellos estaban atentos. La última nota la recibí cuatro días después del último robo y allí me decían que ya habían robado y que además eran capaces de hacer cualquier otra cosa", relató la religiosa.

Hasta el momento, las directivas del plantel no tienen idea de quien o quienes están detrás de todo.