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TENSIÓN Y RELACIÓN EN DERECHO

Dentro de las nuevas escuelas de derecho en el mundo, el análisis económico del derecho ha adquirido una gran relevancia en los últimos años, al punto que en la actualidad se han hecho comunes algunas de las nociones asociadas a esta escuela. (VER TABLA)

22 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Dentro de las nuevas escuelas de derecho en el mundo, el análisis económico del derecho ha adquirido una gran relevancia en los últimos años, al punto que en la actualidad se han hecho comunes algunas de las nociones asociadas a esta escuela.

(VER TABLA).

Sin embargo, en general no se observa, al menos en Colombia, un movimiento coherente dirigido al análisis de esta tendencia y sus distintas variaciones.

Históricamente han existido tensiones entre el derecho y la economía lo que ha generado que el entendimiento tradicional de la economía sugiera que esta ciencia es asunto de los economistas y no de los abogados.

Es común encontrar pronunciamientos jurídicos de mayor o menor fuerza vinculante que no sólo omiten los análisis económicos, sino que además señalan que los asuntos económicos no son ni pueden ser tenidos en cuenta a la hora de aplicar decisiones jurídicas.

Aunque existen muchas escuelas de análisis económico del derecho, posiblemente la que tiene una mayor influencia en nuestro medio es la que se basa en la escuela neoclásica de la economía, que consiste en la existencia y funcionalidad de mercados que operan a través del sistema de precios y en los cuales se hacen efectivas las leyes de oferta y demanda. Una de las manifestaciones de la maximización es el rol que tiene el derecho en la asignación de los recursos.

La perspectiva tradicional, al hacer este análisis, distingue entre los sistemas legales en los cuales la ley es la principal fuente de derecho, en contraposición a aquellos que dan más importancia a los antecedentes jurisprudenciales. Los expertos en esta materia consideran que es posible encontrar transacciones que crean riqueza, es decir maximizadoras, y otras que se limitan a redistribuir la riqueza existente o redistributivas.

En el mismo sentido, las decisiones que toman los jueces, es decir las sentencias, son consideradas maximizadoras, mientras que las que se encuentran a cargo del legislador tienden a ser redistributivas.

La razón de esta afirmación es que las decisiones de los jueces se toman descentralizadamente, por lo cual es más difícil influir los fallos; mientras que las regulaciones que están a cargo del Congreso o del Ejecutivo se toman centralizadamente, de manera que resulta fácil obtener beneficios para grupos de interés determinados.

En este orden de ideas, con el paso del tiempo, un sistema que dé mayor importancia a los fallos y precedentes judiciales tendería a generar una mayor riqueza que uno, en el cual la ley, es la principal fuente de derecho.

Aunque es posible establecer cierta relación entre desarrollo económico y sistema jurídico, se encuentra que la distinción entre sentencias maximizadoras y leyes redistributivas no necesariamente corresponde a la realidad porque se pueden encontrar normas generales que promuevan la generación de riqueza, como sería el caso de leyes apropiadas de promoción de la libre competencia económica.

De la misma manera, es posible encontrar sentencias que no generan riqueza, sino que se limitan a redistribuir los recursos existentes, e incluso que tienden a favorecer a grupos específicos con base en criterios equivalentes a los empleados por grupos de presión que actúan frente al legislador.

En este orden de ideas podemos encontrar dos tendencias contradictorias en el ordenamiento jurídico y económico.

La Corte Constitucional ordena en muchas ocasiones el cumplimiento de fallos de tutela sin importar si existen o no los recursos económicos que los hagan viables, y desde una perspectiva económica algunos economistas insisten en la necesidad de cambiar la Constitución o las leyes para adecuarlas a modelos económicos, o con el único fin de solucionar problemas económicos.

* Coordinadora de Investigaciones. Corporación Excelencia en la Justicia