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COLOMBIA EN JOHANNESBURGO

Colombia le pedirá al mundo un total respaldo en la lucha para erradicar los cultivos ilícitos. Esa es una de las tareas que tiene la delegación nacional, en cabezada por el vicepresidente Francisco Santos, que a partir de hoy y hasta el 4 de septiembre, participará en la Cumbre de la Tierra, en Johannesburgo (Suráfrica).

26 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

Colombia le pedirá al mundo un total respaldo en la lucha para erradicar los cultivos ilícitos. Esa es una de las tareas que tiene la delegación nacional, en cabezada por el vicepresidente Francisco Santos, que a partir de hoy y hasta el 4 de septiembre, participará en la Cumbre de la Tierra, en Johannesburgo (Suráfrica).

La delegación espera mostrar cómo los cultivos ilícitos no solo afectan la economía y el progreso del país, de la región y del mundo, sino que tienen un alto impacto ambiental.

Su petición es respaldada desde ya por países como Bolivia y Ecuador. Se presentará una propuesta formal: la apertura de mercados para cultivos de plátano, yuca y papa. Si hay acceso a esos mercados, a esos productos agrícolas, los cultivadores de coca, por ejemplo, verán que hay otras salidas y van a pensar en ellas , afirmó una de las representantes del Ministerio del Medio Ambiente en esta cumbre.

El segundo tema prioritario para el país es el de la ética, propuesta que ya se hizo y que figura entre los puntos a debatir en esta cumbre. Es indispensable tener un debate sobre la construcción de fundamentos éticos para el desarrollo sostenible , afirma el exministro del Medio Ambiente Juan Mayr.

Un buen ejemplo?.

Pese a que la situación ambiental del mundo no es la mejor: se han acelerado los cambios climáticos, están desapareciendo muchas especies y hay degradación de los ecosistemas, y a que hay un gran incumplimiento de los acuerdos establecidos en la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro (Brasil), hace 10 años, Colombia se destaca como una de las naciones en las que hay progresos.

Esta es otra contribución del país a esta Cumbre de Johannesburgo. La institucionalidad ambiental, con la creación de un ministerio del Medio Ambiente, los sistemas financieros puestos en marcha para una buena gestión y las tasas retributivas como elemento práctico para que quienes contaminan paguen por ello o, mejor aún, modifiquen sus actividades y no dañen el ambiente, especialmente las fuentes de agua , son aspectos para mostrar, según Mayr.

A esto se suman otras obras como la restauración de ecosistemas de mucha importancia como la recuperación de la Ciénaga Grande de Santa Marta. En Bogotá, por ejemplo, también se adelantan obras de restauración de los humedales. En estos diez años se han reforestado 150 mil hectáreas, mientras que de 1972 a 1992 se reforestaron apenas 32 mil.

Pero, sin duda, lo que más destacan los expertos, es que en Colombia hay una gran gestión ambiental en medio de la guerra, lo que no ha sucedido en otros países como Congo, Salvador, Nicaragua y Guatemala que dice el exministro Manuel Rodríguez Becerra, coordinador del Foro Nacional Ambiental vieron desaparecer la gestión ambiental durante el conflicto.

Hemos logrado reforestar microcuencas protectoras de los acueductos en zonas de alto conflicto, con contratos con las comunidades. En Santander, por ejemplo, se reforestaron el Catatumbo y el Tibú, altamente conflictivas .

Obviamente, no todo está hecho. Es más, según algunos expertos como Arturo Sánchez, del Movimiento Ambientalista Colombiano, los pocos avances del país en este campo se deben más que a políticas del Gobierno al aporte de toda la sociedad. Los recursos para el sector son escasos, residuales. Nos dan lo que queda. En muchas instituciones hay corrupción y politiquería , dice.

Sánchez critica la política que se ha adoptado para erradicar los cultivos ilícitos. La fumigación solo trae problemas, mientras más fumigan más hectáreas aparecen, se afecta la salud y no hay alternativas coherentes , explica. Hay soluciones que están a la mano para este y otros problemas como el de las basuras, pero el estilo de desarrollo no permite una solución adecuada a los problemas .

Todavía existen muchos problemas en el país, que se suman al del narcotráfico, entre ellos la pobreza, un tropiezo a la hora de pensar en un desarrollo sostenible. Pobreza que tiene dos problemas dice Rodríguez el desplazamiento a las ciudades, a áreas vulnerables ambientalmente o la permanencia en el campo, pero que para sobrevivir implica la destrucción del medio.

La pobreza genera basuras, ríos contaminados, bosques que se talan, selvas que se siembran de coca , dice Sánchez, quien participa en el manifiesto ambientalista desde el sur , un modelo que propone la construcción de una globalización alternativa cimentada en la equidad, la justicia social y ambiental, y en la solidaridad de los pueblos.

Como esta hay más propuestas, las que se debatirán hasta el 4 de septiembre en Johannesburgo. La meta común: el desarrollo sostenible del planeta.