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LA MAFIA GASOLINERA :

26 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

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En buena hora el Gobierno Nacional acaba de enfilar baterías contra una de las mafias más dañinas que sufre Colombia: la de los ladrones y contrabandistas de combustibles (en especial de gasolina), que están ocasionando al país un desangre que excede en varias veces al causado por los atentados terroristas contra la infraestructura energética. Según cálculos oficiales, mientras la reparación de los oleoductos por aquellos atentados en el último año costó 9 millones de dólares (equivalentes a 24 mil millones de pesos), el robo y contrabando de combustibles alcanzó la escandalosa cifra de un billón de pesos.

Para contener la epidemia criminal que azota a este neurálgico sector de la economía -que debe beneficiar, principalmente, a las entidades territoriales-, el Gobierno expidió un drástico paquete de medidas al amparo de la Conmoción Interior. En virtud de ellas, no solo los contrabandistas y ladrones de combustibles pagarán penas de cárcel (que van de 3 a 8 años), sino también quienes compren, vendan o distribuyan aquellos productos robados, quienes arrienden inmuebles para almacenarlos y quienes roben medidores de combustibles. Los productos recuperados serán vendidos por Ecopetrol, que destinará un 5 por ciento de su valor para recompensar a los informantes que ayuden a descubrir los delitos.

Buena oportunidad para probar la voluntad de colaboración ciudadana contra el crimen, y la eficacia de las autoridades para hacer cumplir la ley.