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PÓNGALE SALSA A SU NEGOCIO

La de tomate es imprescindible, pero no la única dentro del extenso comercio de las salsas. Lo cierto es que esta industria ofrece un mercado bastante generoso y apropiado para satisfacer cualquier requerimiento en la preparación y acompañamiento de carnes, pastas, ensaladas, purés, pasabocas y todo tipo de arroces.

01 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

La de tomate es imprescindible, pero no la única dentro del extenso comercio de las salsas. Lo cierto es que esta industria ofrece un mercado bastante generoso y apropiado para satisfacer cualquier requerimiento en la preparación y acompañamiento de carnes, pastas, ensaladas, purés, pasabocas y todo tipo de arroces.

De hecho, sus principales características se resumen en darle el toque especial a cualquier plato, realzar el sabor de las comidas, brindar color, textura y atractivo; pero, más que eso, contienen numerosos nutrientes que pueden transformar recetas sencillas en verdaderos manjares de mesa.

Sin embargo, hay quienes consideran estos productos como enemigos de la alimentación saludable, ya que en su gran mayoría están hechos con ingredientes grasos, como: crema, aceite, manteca, almidón de maíz, azúcares y conservantes, entre otros.

Por eso mismo, los fabricantes se han preocupado por entrar en la línea light , con la fabricación de las bajas en calorías, que conservan el agradable sabor de las normales.

Pero, además de las dietéticas , se ofrece otra gran variedad de referencias que usted debe incluir en su inventario. Sólo así podrá hacer una mejor exhibición de las salsas en su tienda por especialidades y hasta por tamaños; además de ofrecer una mejor asesoría a su clientela.

Categorías y productos.

Aunque cada marca maneja sus propias denominaciones, existen algunos términos generales para definir cada una de las categorías que conforman el comercio de las salsas, tales como: sazonadoras, untables, pastas, bases deshidratadas y vinagretas.

Las sazonadoras u oscuras son las utilizadas como adobo y complemento en la preparación de comidas, sobre todo en las orientales. Las más utilizadas y conocidas son: la soya, la inglesa, la de carnes, la de ají y la BBQ, que vienen en frascos de 150 gramos en adelante.

Mientras las untables o denominadas "aderezos" son cremosas y sirven para esparcir directamente sobre el alimento o darle cuerpo y sabor a algunas recetas, como sánduches, arroces, papas y ensaladas. De este conjunto hacen parte la de tomate o ketchup, la mostaza, la mayonesa (la normal y la light), la rosada y la tártara.

Las pastas, por su parte, concentradas o en pulpa, son especiales para acompañar sudados, bistecs, papas, espaguetis y yucas cocidas, entre otras preparaciones. Aquí se encuentran la de tomate, la de ajo, la de cebolla y las denominadas "todo en uno" que sustituyen los guisos.

En cuanto a las que vienen casi elaboradas hay que destacar las bases deshidratadas que, en forma de polvo o de granos, necesariamente deben mezclarse con agua y dejarse espesar en el fuego durante unos pocos minutos. En este grupo entran la boloñesa, la bechamel, la de champiñones y la de frutos del mar, muy apropiadas para platos italianos.

Finalmente, las vinagretas son -como su palabra lo indica- hechas con vinagre, ajos, cebolla, perejil, limón, aceite y hasta cilantro y sirven para darle un toque especial a las carnes y ensaladas. Las más populares de todas son la chimichurri y la vinagreta.

Todos estos productos se comercializan en botellas de plástico o de vidrio, con un contenido de 150 gramos en adelante; al igual que en doy pack o empaques que tienen tapa dosificadora y están hechos con papel de polipropileno, para dar una mayor durabilidad al producto. Para tener en cuenta... No se confíe. Las salsas no son eternas , como mucha gente piensa. Existen factores que afectan sus condiciones de sabor, textura y presentación. Por eso, tenga en cuenta los siguientes consejos que le da el departamento de servicio al consumidor de Fruco: * La vida útil de una salsa untable (mayonesa, tártara, rosada y mostaza) es de seis a ocho meses, máximo. Después de abiertas, se deben guardar en la nevera por no más de un mes. * La salsa de tomate y los productos sazonadores tienen la ventaja de conservarse hasta por 18 meses, siempre y cuando no se expongan a climas extremos. * Como algunas son preparadas con una base de huevo, hay que evitar exponerlas al sol o colocarlas en lugares muy calurosos; de lo contrario, podrían cortarse. * Tenga en cuenta que algunos productos -como la salsa de tomate- pertenecen al grupo de los fluidos complejos que, con sólo ser agitados, pueden pasar de ser líquidos espesos a líquidos delgados. * Intente exponer las salsas de acuerdo a su clasificación y especialidad. Esto le dará una mejor impresión al comprador y hasta lo llevará a adquirir varios de estos ingredientes. * Mantenga un excelente surtido en su tienda de estos artículos por tamaños y empaques. Tenga en cuenta que hoy, incluso, mucha gente compra las salsas en dosis personales o en sobrecitos. * Recuerde que el polvo hace que los empaques vayan perdiendo el brillo y el color de sus etiquetas.