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CACERÍA A DIPLOMÁTICOS

El genuino deseo del alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, de despejar las calles de automóviles mal parqueados por poco termina en incidente internacional. La razón: los principales infractores son los cientos de diplomáticos que residen en esta ciudad, sede principal de la ONU y de consulados y misiones de más de 180 países

24 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

El genuino deseo del alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, de despejar las calles de automóviles mal parqueados por poco termina en incidente internacional. La razón: los principales infractores son los cientos de diplomáticos que residen en esta ciudad, sede principal de la ONU y de consulados y misiones de más de 180 países.

Alarmado por una cuenta de casi 22 millones de dólares por violaciones de estacionamiento desde 1997, el alcalde decidió que era hora de darle una lección a los no tan diplomáticos funcionarios. Hace dos semanas dio la orden de levantar con grúa cualquier vehículo que se encontrara parqueado en lugar prohibido, así tuviera placa consular o diplomática.

Pero cuando las grúas estaban a punto de remover al primer infractor, una llamada desde Washington, exactamente del secretario de Estado, Colin Powell, detuvo la operación. El encargado de la política internacional de E.U. le hizo saber a Bloomberg que en las actuales circunstancias, tras los eventos del 11 de septiembre, era demasiado arriesgado tomar una decisión de ese tipo.

Temor a retaliaciones.

La medida podría provocar retaliaciones de enemigos e inconformismo en los aliados. Además, se podría correr el riesgo de que vehículos diplomáticos estadounidenses en otros países fueran también blanco de las autoridades de tránsito, poniendo en peligro información sensible o clasificada.

La administración Bloomberg cedió a los llamados de la administración Bush, pero advirtió que alguien tendrá que pagar la abultada cuenta. Y para poner un poco de presión, público en Internet la lista de los 25 países con más violaciones de estacionamiento: el campeón es Egipto, con una deuda de casi dos millones de dólares, seguido por Kuwait, que debe poco mas de 1,2 millones de dólares y Nigeria con una cifra similar.

Los diplomáticos colombianos parecen estar dentro de los más conservadores en materia de parqueo. Según Sam Miller, del Departamento de Finanzas de la ciudad de Nueva York, nuestro país se ubica en el lugar 134, de un total de 183, con una deuda de 13.074 dólares. Esa cantidad corresponde a 135 infracciones desde 1997.

Con frecuencia, los carros diplomáticos son encontrados bloqueando hidrantes o paraderos de buses. La alcaldía ha dicho que los hábitos de los funcionarios extranjeros no son solo un inconveniente de tránsito, sino una amenaza para la seguridad y la calidad de vida de los neoyorquinos.

Lo cierto es que el escaso espacio de parqueo ha sido el eterno dolor de cabeza de esta ciudad. Además de los carros de los residentes de Manhattan, miles ingresan a diario desde los otros distritos de la ciudad como Brooklyn y Queens, y de estados vecinos como Nueva Jersey. Y en una ciudad con problemas de tráfico crónicos, los 2.300 vehículos adscritos a las misiones de la ONU y los consulados se ven muchas veces forzados a usar la inmunidad diplomática de la que gozan para estacionar sus carros. Sin embargo, al parecer, muchos han abusado del privilegio.

El problema se ha vuelto tan desesperante en los últimos años para la ciudad, que el predecesor de Bloomberg, Rudolph Giuliani, alguna vez llegó a sugerir que Nueva York no necesitaba a la ONU.

La presión de Bloomberg pareció tener efecto. El jueves, la alcaldía anunció que había llegado a un acuerdo con el Departamento de Estado bajo el cual consulados y misiones en deuda tienen hasta el primero de septiembre para pagar el 60 por ciento del valor total de las infracciones. De no hacerlo, perderán sus placas diplomáticas. También se acordó entregar espacios de parqueo adicionales. Eso, dicen algunos, obligaría a muchos a comportarse de forma más diplomática a la hora de parquear.