Archivo

FLEXIBILIZAR ES EMPLEAR

El principal argumento que empleará el Gobierno a la hora de defender su reforma laboral laboral es que permitirá generar empleo. Así, más allá de si los cambios propuestos son buenos o malos , la cuestión de fondo es si una mayor flexibilización laboral como la que se busca va de la mano de una disminución del desempleo que hoy en el país alcanza el 16 por ciento. (VER GRAFICA: DESEMPLEO NACIONAL)

23 de agosto 2002 , 12:00 a.m.

El principal argumento que empleará el Gobierno a la hora de defender su reforma laboral laboral es que permitirá generar empleo. Así, más allá de si los cambios propuestos son buenos o malos , la cuestión de fondo es si una mayor flexibilización laboral como la que se busca va de la mano de una disminución del desempleo que hoy en el país alcanza el 16 por ciento.

(VER GRAFICA: DESEMPLEO NACIONAL).

Normas más flexibles desde el punto de vista laboral sí pueden ayudar a que mejore el empleo, pero también implica que las condiciones de la economía se reflejan mucho más en los niveles de empleo , señala Jaime Tenjo, director del departamento de economía de la Universidad Javeriana.

Al fin y al cabo, así como a los empresarios les resulta más barato contratar nuevos trabajadores, también les resulta más fácil y económico despedirlos cuando no los necesitan.

El mejor ejemplo al respecto es lo que ocurrió en el país en la década de los 90. El régimen laboral se hizo más flexible que nunca y, de hecho, mientras la economía funcionó sobre ruedas y los crecimientos del Producto Interno Bruto (PIB) se acercaban e incluso superaban el 4 por ciento, el empleo bajó. Lo hizo, incluso, por debajo del 9 por ciento.

Pero, apenas se contuvo la economía y se bajó de cifras de crecimiento del 5,6 por ciento en 1995 a niveles del 2 por ciento en 1996, el desempleo comenzó a subir como nunca antes lo había hecho.

Rápidamente se superó la barrera histórica del 15 por ciento en 1998 y se llegó casi al 20 por ciento en el 2000. Como se recuerda, la economía tuvo una caída también histórica en 1999, del 4,29 por ciento.

Los niveles de desempleo se dispararon en Colombia, en buena medida, por la mayor flexibilidad laboral , complementa Tenjo.

Cuestión de momento.

De ahí la pregunta de si un momento como el actual, en el cual la economía creció apenas 1,5 por ciento en el primer trimestre y la producción de la industria sin trilla de café decreció 1,10 por ciento entre enero y abril, es apropiado para presentar una reforma de flexibilización laboral.

La flexibilización va de la mano de un mayor empleo en economías regulares, pero no en economías cíclicas como la colombiana, menos aún en tiempos recesivos como el actual , piensa Eduardo Sarmiento, decano de economía de la Escuela Colombiana de Ingeniería.

En su opinión, el verdadero impacto es que baja el ingreso real de los trabajadores que están ocupados y que tienen capacidad de compra. Así, no se reactiva la demanda y por ende se perjudica la economía, lo que a su vez impide generar empleo. Es decir, se genera un círculo vicioso.

Javier Fernández Riva, director de Prospectiva Económica, piensa que la reforma como tal es buena. Pero señala: Respecto de la relación entre flexibilidad y empleo, compro el ejemplo que ponen de los albañiles. No hay mercado más flexible que ese y sin embargo todos están desocupados. Por qué? La construcción está caída . Es decir, solo la reactivación permite generar más empleos.

Fernández Riva dice que, obviamente, si la economía mejora, esa flexibilización sí ayuda a que se contrate más gente. Lo importante es combinar la reforma con políticas para dinamizar la demanda efectiva. De lo contrario, puede tener efectos desastrosos , agrega.

Lo ideal es una flexibilidad total , apunta César González, ex asesor de la campaña presidencial de Horacio Serpa, pero se pregunta: El problema es cómo llegar allá. Una cosa es abaratar el empleo y otra, muy distinta, crear puestos de trabajo .

Aparte del riesgo de que una mayor flexibilidad laboral en un momento en que no se ven luces de reactivación, Alvaro Montenegro, de la Universidad Javeriana plantea que la oposición que la propuesta va a generar entre los trabajadores, quienes incluso han anunciado paros y huelgas, no convienen en un momento como el actual.

Es agregarle aún más incertidumbre a una economía que ya está alterada por el orden público y la turbulencia latina , plantea.

REACCIONES.

Julio Roberto Gómez.

Secretario general de la Cgtd.

Las centrales obreras vamos a pedir que se archive el proyecto. El presidente Uribe habla de trabajar, trabajar y trabajar y nosotros preguntamos en qué, en qué y en qué. La reforma laboral no significa más empleo sino que reduce los costos laborales y hace más precario el empleo. Para un obrero de una fábrica bajarle la tabla de indemnización es matarlo o dejarlo a los caprichos del empresario. Cómo se va a financiar el subsidio al desempleo si hay 4 millones de desocupados, 9 de subempleados si se supone que son los trabajadores los que van a aportar.

Luis Carlos Villegas.

Presidente de la Andi.

La reforma laboral va en la dirección correcta. Tiene algunas propuestas que se han debatido en el país como son la vinculación de los jóvenes al mercado laboral, la capacitación y la revisión de la jornada laboral. La reforma es una buena mezcla que permitirá generar fuentes de trabajo ya que actualmente el único trabajo que está creciendo es el temporal. Si no hacemos nada el desempleo seguirá creciendo.

Héctor Fajardo.

Secretario general de la CUT.

En cuanto a la creación del subsidio de desempleo, en lo que no estamos de acuerdo es en que lo paguemos los trabajadores que no somos los responsables de la crisis. Ni los empresarios ni y el Presupuesto Nacional aparecen por ningún lado. Eso es absurdo e inequitativo. En materia pensional, tal como está concebida la estructura económica del proyecto, se corre el riesgo de que colapse el sistema en Colombia, pues solamente los empresarios y los trabajadores ponemos la cuota de sacrificio.

Sabas Pretelt de la Vega.

Presidente del Consejo Gremial Nacional.

No se pueden descalificar las medidas sino analizarlas. Me parece que la reforma laboral es absolutamente fundamental. No se trata de que los derechos adquiridos se pierdan sino de darle oportunidad a los millones de personas que no tienen empleo de vincularse a la fuerza laboral.

Eduardo Jaramillo.

Presidente de Camacol.

El proyecto del Gobierno es favorable porque permite la flexibilidad en algunos aspectos de la legislación laboral como es el caso de las horas extras y festivos. Una de las propuestas, relacionada con la reducción de las cargas parafiscales, tendría beneficios de corto plazo en la generación de empleo para los más jóvenes. En el tema de la ampliación de vacaciones los costos se podrían compensar con la flexibilidad en los horarios de trabajo.

Javier Díaz.

Presidente de Analdex.

Es una buena propuesta para iniciar las discusiones que se deben dar en el Congreso, porque plantea una flexibilidad en la jornada laboral y una reducción en los costos de los despidos, que para el caso del sector exportador es muy importante porque a muchos empresarios les da temor contratar personal para atender un incremento en sus pedidos ante las mayores cargas que deben asumir. Esta iniciativa permitirá legalizar el trabajo.

Foto:.

Las reformas laborales de los 90 contribuyeron a que se disparara el desempleo cuando la economía entró en crisis.