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Hemisferio económico quedó satisfecho con la Cumbre

Aparte del balance político, el evento puso frente a frente a los empresarios con los gobiernos y sectores sociales.

16 de abril 2012 , 12:52 a.m.

Son abundantes las razones por la cuales la VI Cumbre de las Américas tuvo particularidades que la hicieron única.

Al fin de cuentas, el evento no solo convocó a una treintena de presidentes y jefes de Estado provenientes de las cuatro esquinas del Continente, sino que les permitió a jóvenes, indígenas, sindicalistas e integrantes de la sociedad civil expresar su opinión sobre múltiples asuntos.

Sin embargo, la cita que realmente no tuvo precedentes fue la que reunió a 700 empresarios de todo el hemisferio. Durante un par de jornadas, un buen número de ‘cacaos’, dentro de los cuales estuvieron no solo los colombianos sino los poderosos de México, Brasil o Chile, se reunieron con el fin de hablar tanto de los desafíos de la globalización como del impulso que requieren los recursos humanos o el desarrollo sostenible.

Además, una docena de mandatarios, dentro de los cuales estuvieron Barack Obama, Felipe Calderón o Dilma Rousseff, tuvieron la oportunidad de dirigirse a una concurrencia que, hasta la fecha, había sido imposible tener bajo un solo techo.

“Fue la primera vez en la historia de las Américas que sucedió algo así –señaló Luis Carlos Villegas, presidente de la Andi, que fue uno de los pilares del acto–. Pero estoy seguro de que no será la última en esta parte del mundo”.

Dicha predicción se asienta en razones válidas.

En Asia es normal que el sector privado y el público se vean las caras en el seno de la Apec.

En Europa, el Foro Mundial de Davos, que tiene lugar todos los finales de enero en Suiza, junta a funcionarios del más alto nivel con los capitanes de las principales compañías. Y ahora, en el hemisferio, acaba de comenzar una nueva época.

“Me atrevo incluso a decir que así no haya cumbres políticas, las de empresarios seguirán existiendo porque queda claro que los mecanismos multilaterales no se pueden restringir a los gobiernos”, dijo Villegas.

Mientras una nueva fecha se define, hay consenso en que Colombia también sacó réditos del cónclave que tuvo lugar en Cartagena.

“El país pudo mostrar que es moderno y tiene un sector privado pujante, algo que sabemos los que somos de aquí, pero no necesariamente quienes vienen de otros países”, opinó Luis Alberto Moreno, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, otro de los organizadores.

Dicho lo anterior, y a diferencia de lo que normalmente ocurre en las redes de negocios, es difícil cuantificar los resultados.

“Contesto esa pregunta en tres años, pero desde ya digo que vamos a recuperar con creces lo invertido”, subrayó el presidente de la Andi.

El contacto de los empresarios nacionales con sus pares de otras latitudes debería traducirse en nuevas alianzas o inversiones.

Una prueba de ello fue la inversión por 200 millones de dólares que anunció la multinacional de origen argentino Techint, tanto con el fin de abastecer el mercado nacional de tubos para el sector petrolero como de explorar posibilidades de exportación.

“La entrada en vigencia del TLC con Estados Unidos influyó en nuestra decisión”, sostuvo Paolo Rocca, el presidente de la compañía, en una entrevista con Portafolio.

Es de esperar que ahora que el acuerdo comercial tiene el 15 de mayo próximo como su fecha de entrada en operación, iniciativas como esta se propaguen.

En tal sentido, la Cumbre Empresarial de Cartagena cumplió el doble propósito de abrirles un nuevo espacio a los hombres y mujeres vinculados al mundo de los negocios en el hemisferio, al tiempo que promovió la imagen y las posibilidades de Colombia. “La ganancia fue por punta y punta”, concluyó Villegas.

Ricardo Ávila

Director Portafolio