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Bolsa de valores atrae a los inversionistas extranjeros

Más inversionistas interesados y la posibilidad de financiarse son los ‘ganchos’ del mercado.

12 de abril 2012 , 05:12 p.m.

Hace apenas 5 años, las inversiones en acciones eran algo impensable para las personas naturales y, por eso, no eran muchas las empresas locales (y menos aún las extranjeras) que se animaban a salir a la arena bursátil a conseguir más socios y financiar sus proyectos de expansión.

Pero la realidad hoy es otra. A pesar de que la crisis (primero financiera en Estados Unidos y luego de la deuda soberana en Europa) ha contagiado a todos los mercados del mundo, esto no fue un impedimento para que la Bolsa de Valores de Colombia (BVC) tuviera un desarrollo excepcional en los últimos años.

No solo porque más ciudadanos del común han visto en la bolsa una buena modalidad para mantener sus ahorros, sino que las empresas han notado que el mercado bursátil es una buena fuente de recursos.

Las cifras lo corroboran.

Hoy, más de un millón de personas naturales tienen inversiones en acciones, gracias a que han perdido el miedo a colocar sus ahorros en la bolsa y creyeron en empresas como Ecopetrol, Grupo Sura, Davivienda, Grupo Aval, AviancaTaca, Nutresa y muchas otras, que en los últimos meses han realizado exitosas emisiones de acciones.

Por otro lado, hace cuatro años, el promedio diario de negociaciones con títulos de renta variable apenas rondaba los 25 millones de dólares, pero en los últimos meses, este promedio se ha cuadruplicado.

MÁS EMISORES

Si bien hace algunos años se decía que uno de los problemas del mercado colombiano era la falta de alternativas de inversión, lo cierto es que en los últimos años el abanico de opciones se ha ampliado de manera significativa.

Compañías de distintas actividades de la economía, nacionales y del exterior, han encontrado en la Bolsa de Valores de Colombia un buen escenario para ampliar su base de inversionistas y conseguir recursos frescos para ejecutar sus planes de expansión y fondear las compras que han hecho de otras empresas.

Solo el año pasado, las emisiones de acciones superaron los 13 billones de pesos (unos 7.000 millones de dólares), que fueron ampliamente recogidos por los inversionistas, entre personas naturales, institucionales y grandes fondos.

Y esta oportunidad no solo ha sido acogida por las organizaciones locales. Ya son varias las empresas extranjeras que tienen sus acciones en el mercado local. Algunos nombres son Pacific Rubiales, Canacol Energy, Petrominerales y Tuscany Drilling, –extranjeras que tienen operaciones en Colombia– pusieron sus títulos a disposición de los inversionistas locales, quienes han respondido con altas valorizaciones.

Aquí, también hay que contar la acción de Icolcap, un fondo desarrollado por la compañía Blackrock que replica la canasta del índice de capitalización Colcap de la BVC.

Además, la otra ventaja es que estando en el mercado colombiano, las empresas no solo tienen acceso a los inversionistas nacionales, sino a los de Perú, Chile y, próximamente México, gracias a la creación del Mercado Integrado Latinoamericano (Mila), producto de la unión de los mercados de acciones de dichos países.

RENTA FIJA TAMBIÉN ES UNA OPCIÓN

En acciones, otra alternativa es el Mercado Global Colombiano, que permite que en el país se puedan comprar títulos de compañías extranjeras, que estén ‘apadrinadas’ por una casa de bolsa local.

Así como normalmente hay sobredemanda en las emisiones de acciones que hacen las empresas en el mercado de capitales colombiano, la realidad es que este fenómeno no es solo de la renta variable.

Para quienes quieren continuar manteniendo el control de la propiedad de su empresa, los bonos de deuda corporativa son una buena alternativa para endeudarse a tasas competitivas.

El año pasado, empresas públicas y privadas colocaron bonos por casi 9 billones de pesos, unos 5.000 millones de dólares.

A los grandes inversionistas les interesa siempre diversificar sus portafolios con inversiones en distintos plazos y buenos rendimientos, de tal manera que generalmente las colocaciones de deuda corporativa registran demandas significativamente más altas que la oferta.