Justicia

Luis Carlos Restrepo niega haberse reunido con narcotraficantes

El ex Comisionado de Paz rechazó las declaraciones del ex paramilitar Salvatore Mancuso.

Luis Carlos Restrepo niega haberse reunido con narcotraficantes
4 de abril de 2011, 02:50 am

Mancuso aseguró, en entrevista con EL TIEMPO, que el alto comisionado Luis Carlos Restrepo, se reunió con narcotraficantes que financiaron las Auc del Catatumbo y de Córdoba, buscando que se sometieran a la Justicia.

El ex comisionado Restrepo, en entrevista con la W Radio, dijo que las declaraciones de Mancuso son falsas y reiteró que "nunca" se reunió con narcotraficantes.

"Si lo hubiera hecho no tendría porque negarlo", dijo Restrepo, quien aseguró que Mancuso no tiene lucidez en sus declaraciones.

El exparamilitar Salvatore Mancuso habló con EL TIEMPO, desde una cárcel en Estados Unidos.

Aunque se reserva por ahora las razones por las cuales narcos como Juan Carlos 'el Tuso' Sierra y Francisco Zuluaga, 'Gordolindo', clasificaron en la desmovilización, Mancuso sostiene que las consecuencias de no haber pactado está en el surgimiento de las Bandas Criminales.

Mancuso aseguró que el próximo capítulo que verá Colombia es el pacto de los políticos con las Bandas Criminales porque dice "si alguien no pacta con ellos se arriesga a perder su poder en la región".

La participación del ex jefe 'para' se ve amenazada actualmente por problemas de seguridad, tema que fue denunciado durante su última audiencia ante un Tribunal de Justicia y Paz. Según Mancuso, este es otro de los incumplimientos del Gobierno que quiso "silenciarlo con la extradición".

¿Hubo un acuerdo para desmovilizar narcotraficantes?

El conflicto no es blanco y negro y tiene matices. En el tema de narcotraficantes, me cansé de decirle en la mesa al Gobierno: yo tengo narcotraficantes que financiaron el bloque  Córdoba y Catatumbo. Le dije: ellos no quieren un proceso de negociación y yo no lo estoy proponiendo porque sé que no son actores políticos sino delincuenciales. Ellos lo que quieren es un proceso de sometimiento a la justicia con colaboración, quieren ser escuchados. Le dije al Gobierno: si ustedes no le buscan alternativa, ellos buscarán rearmarse, adquirir control territorial  y buscar alianzas de todo tipo, incluso políticas. Ahora estamos viendo las consecuencias de ello.

¿Pero la negociación se intentó?

El alto comisionado sostuvo reuniones con narcotraficantes del bloque de las Autodefensas que yo comandé, con los narcotraficantes que financiaron al Catatumbo. Se intentó adelantar un proceso de sometimiento a la justicia y no se pusieron de acuerdo porque este es un tema que el Gobierno ha manejado con prejuicio y temor y no les quiso dar claridad.

¿Entonces se dio el rearme?

Al Ministro del Interior y al Comisionado, y como testigos la OEA y la Iglesia, les dije en la mesa de negociaciones cómo se estaba dando el rearme y la retoma de los territorios después de  nuestra desmovilización. Y cuando me cansé de que no escucharan mis clamores, los hice públicos en varias comunicaciones, unas de ellas publicadas por el Tiempo el 5 de marzo y apartes de otra el 2 de julio de 2006. No se puede pretender desmovilizar a las guerrillas y a las autodefensas dejando por fuera todo lo que gira alrededor de ellos, tanto en la legalidad como en la ilegalidad.

Estos componentes no puede quedarse por fuera de la solución del conflicto porque se rearman y retoman poderes aprovechando los vacíos que van quedando. Yo se lo expliqué al Gobierno, se lo expliqué a la OEA. Si las bandas, los grupos sicariales, las oficinas de cobro se quedan por fuera van a ser los primeros en rearmarse, abasteciéndose del principal combustible  de la guerra: el narcotráfico. Les propuse, erradicar los cultivos ilícitos con nuestros hombres antes de la desmovilización para evitar que fuesen retomados, sembrados con minas antipersonales. Les dije que en 2 años les erradicábamos el 90 por ciento y que aplicaran nuestras recomendaciones.

¿Por qué se da su extradición?

Nos volvimos incómodos para el Gobierno y quisieron silenciarme. Argumentó para extraditarnos que algunos seguían delinquiendo, otros no contaban las verdades o no entregaban bienes. En mi caso el Gobierno nunca me demostró que delinquí, ni que estaba diciendo mentiras, o no entregara los bienes Les pregunté que dónde estaban las denuncias que me había colocado y el pronunciamiento judicial que certificara que falté a mis compromisos.

Pero no colocaron denuncio ni encontraron nada, porque he cumplido. El Presidente contesto a mi solicitud a través del viceministro del Interior diciendo que en la motivación de la resolución donde autoriza mi extradición no se fundamenta en que yo haya seguido delinquiendo sino que obedeció a un acto discrecional del Presidente.

¿Quién incumplió los acuerdos?

Cuando le pedíamos al Gobierno que firmáramos los pactos que íbamos haciendo, siempre nos decía que confiáramos en ellos. A nosotros lo que nos aterra es que creímos en el Gobierno porque estaba la Iglesia y la OEA detrás, que jamás se quedarían callados si el Gobierno nos incumplía.  Ellos son en quienes confiamos para avanzar de palabra. Frente a ellos hicimos los acuerdos. Ellos se dieron cuenta de la cantidad de incumplimientos que nos hicieron.

¿Estar en Estados Unidos entorpece la verdad?

El Gobierno Colombiano nunca nos ha explicado cómo vamos a poder reconstruir la verdad en estas condiciones de aislamiento e incomunicación sin las herramientas para hacerlo. Hasta hoy, aquí no hay claridad ni seguridad jurídica, sumado a la falta de garantías y seguridades físicas. Han sido asesinados más de 2000 de nuestros ex compañeros y decenas de nuestros familiares para silenciarnos. Aquí no cuento con las herramientas para reconstruir y contar la verdad, no tengo comunicación con nadie, ni siquiera dónde guardar documentos que este compromiso requiere.

¿Qué va a pasar con la parapolítica?

Como actores del conflicto armado colombiano, creamos nuevos órdenes sociales y controlábamos todo lo que estaba en la ilegalidad, llamase narcotráfico, bandas delincuenciales, todo lo que encontramos en las regiones donde ejercimos dominio y control. Quien desafiara ese poder o evitara subordinarse era combatido o expulsado de esas regiones. Es así como, por ejemplo, los políticos para poder ejercer su actividad dentro de esos nuevos órdenes sociales se veían obligados a pactar con las guerrillas o las autodefensas. Igual ocurre con las nuevas bandas emergentes.

Quien no pacte con ellos se arriesga a perder su poder político y en el mejor de los casos lo van a marginar.  Así las cosas, será imposible que los políticos y todo lo que gira alrededor de estos nuevos órdenes sociales no sigan pactando con las bandas emergentes.

REDACCIÓN JUSTICIA