TV y farándula

Polémica en Panamá por novelas colombianas de narcotráfico y mafia

Ricardo Martinelli, presidente panameño, dijo que las telenovelas colombianas desnudan cuestiones del narcotráfico en Colombia y exigió que les cambiaran el horario.

1 de febrero de 2010, 05:00 am

En Panamá, ahora vecino país, pero que antaño fue parte de Colombia, el alto gobierno está aterrado con los culebrones que están viendo en la pantalla y que provienen de este país.

Ricardo Martinelli, presidente panameño, dijo que las telenovelas colombianas desnudan cuestiones del narcotráfico en Colombia y sus ramificaciones en el resto de América Latina, por lo que llamó a su despacho a ejecutivos de los canales privados de televisión para exigirles que cambien el horario para transmitir esas historias.

Las telenovelas, alertó, "están haciendo un gran daño a nuestro país, con nombres bonitos que exaltan el narcotráfico, robo y atraco".  "Eso no puede continuar", dijo, al referirse a telenovelas que han atrapado a la audiencia: 'El Cártel de los Sapos, 'Las muñecas de la mafia' o 'Sin senos no hay paraíso'.

La difusión de telenovelas solo busca obtener sintonía, pero su mensaje es 'negativo' y corrompe los 'valores morales', subrayó.

Si los canales se resisten a variar los horarios, los obligará a hacerlo por la vía legal de la Asamblea Nacional (Congreso), para ordenar que sean difundidas 'a altas horas de la noche', advirtió.

¿Y los noticieros?

Martinelli tampoco dejó  por fuera a los noticieros, que describen el agudo problema de inseguridad que sufre Panamá, acosada por traficantes de personas, armas, drogas y mercancías del más diverso tipo.

"Les pido que hagamos una verdadera regulación, pero no una censura. No puede ser que un noticiero de una hora tenga 40 minutos de crimen, atracos y asesinatos, póngase las manos en el corazón y díganme si eso está bien", agregó.

Tras aclarar que defiende la libertad de expresión, aseguró  "prefiero que arremetan contra mí, que me acaben a mí como persona, que hagan lo que quieran conmigo, pero no que destruyan al país".

José Meléndez
Especial para HOY