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Nota de la semana / Necesitamos nuevos líderes y voceros

Por Wilson Ladino Orjuela

29 de junio 2007 , 12:00 a.m.

No creo que la solución esté en una sola persona. La respuesta la debe dar un grupo de mujeres y hombres de la academia, de la empresa; de la sociedad llanera dispuestos a controlar por un tiempo largo el destino del municipio capital y del departamento del Meta.

Así como los "más avispados", los "más listos" y los "más ansiosos" han controlado los destinos del Estado territorial del Meta y la Orinoquia desde hace bastante tiempo, es necesario que ahora grupos de ciudadanas y ciudadanos con diferentes trayectorias personales, familiares y con el común denominador de no quererse enriquecer en tres años y gozarse los recursos públicos y con un proyecto trascendente de bienestar colectivo, se disponga a controlar, a partir del 2008, la vida local del Meta.

Como estos procesos no surgen de la nada y deben ser alimentados con un gran esfuerzo y dedicación coordinada por parte de muchos actores y participantes, vale la pena invitar a los 200 mujeres y hombres, con una hoja de vida impecable, sin pecados mortales ni veniales, para que se presenten ante la sociedad local con la decisión de no dejar que se siga dilapidando el futuro de los niños y niñas de esta sociedad.

Por supuesto que detrás de los nombres de los personajes que han estado al frente de los destinos locales ha habido grupos de contratistas, profesionales, empresarios dispuestos a lo que sea para obtener jugosas ganancias que luego permiten una vida fastuosa y viajar por el mundo sin preocupación financiera.

El 2007 puede ser un año de grandes decisiones si ese grupo de nuevos líderes se lanza a confrontar el derecho con el que se creen varios de los antiguos y reiterados contratistas que han controlado la máquina financiera departamental y municipal.

Los medios de comunicación y las autoridades electorales y judiciales pueden ayudar a controlar las conductas ilegales que ya se empiezan a observar en el panorama local con el propósito de acceder al control del poder territorial -departamental y municipal- en el Meta. Sólo con una acción decidida se puede incidir en los cientos de líderes barriales que están quedando atrapados bajo las toldas de los caciques tradicionales que han controlado el Estado local.

En las próximas elecciones puede imponerse la teja, el cemento, el pollo, la carne asada, la cerveza en el juego de tejo, los cinco mil pesos para el almuerzo, o los diez mil para la cita médica, etc., a que ya están acostumbrados los votantes en los que predomina la pobreza, la baja escolaridad, la falta de empleo, de oportunidades, la falta de futuro, la incertidumbre frente al presente y al futuro.

Ya vemos, en los barrios pobres y de invasión avanzando la publicidad y los compromisos de votos.

Villavicencio tiene 15 mil estudiantes universitarios y más de 300 profesionales que laboran como profesores universitarios y por lo menos 1.000 empresarios con capacidad para decidir por un futuro distinto para ellos mismos, sus hijos y los nietos. Sólo se requiere la decisión de auparlos para que no dejen en manos de los "sagaces" y "avispados", el futuro que nos corresponde construir. Ojala este no sea un deseo sin opción.