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Entrega de cuerpos de diputados está supeditada a disminución de acciones militares, dicen las Farc

La condición aparece en una carta enviada a Fabiola Perdomo, viuda de Juan Carlos Narváez (una de las víctimas), firmada por Raúl Reyes, miembro del secretariado del grupo subversivo.

28 de junio 2007 , 12:00 a.m.

El mismo mensaje fue remitido a Álvaro Leiva, ex ministro que la guerrilla ha aceptado en el pasado como interlocutor en gestiones de paz y quien es uno de los mayores promotores del acuerdo humanitario con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

Tras certificar la veracidad de la información sobre la muerte de los diputados, que los rebeldes publicaron el jueves por internet, Reyes aseguró: "Haremos los esfuerzos pertinentes para coordinar con el Comando Conjunto de Occidente (de las Farc) la pronta entrega de los despojos mortales".

La disminución de las acciones militares debe realizarse en la zona donde murieron los diputados, que por estrictas razones de seguridad -dice el comunicado de la guerrilla- no ha sido revelado.

Mientras tanto, el presidente colombiano, Álvaro Uribe Vélez, dijo que aceptar nueva zona de despeje sería una claudicación del Estado, en referencia a la exigencia de la guerrilla de despejar dos municipios como condición para un intercambio humanitario.

El mandatario afirmó que las zonas de despeje crean dificultades a la fuerza pública y que el país tiene muy malos recuerdos en ellas. La declaración fue hecha durante una intervención en el Congreso de Servicios Públicos Domiciliarios, que se realiza en Cartagena.

El jueves, el presidente Uribe visitó a los familiares de las 11 víctimas en Cali y acusó a la guerrilla de asesinarlos, al negar la versión sobre el 'fuego cruzado'.

En el comunicado en el que se dieron a conocer sus muertes, el Bloque Occidental de las Farc prometió "hacer lo posible" para que sus familiares "tengan pronto" sus restos.

La posibilidad de que entreguen los cadáveres se convierte en un desafío de las Farc tras la tragedia de los secuestrados por lo difícil que resulta creer que todos murieron en medio de un enfrentamiento.

El mismo presidente Álvaro Uribe, en su alocución televisada del mediodía, se la jugó por decir que los ex diputados en cautiverio "habrían sido vilmente asesinados".

"La muerte de los secuestrados, sin bajas guerrilleras, sin soldados asesinados ni heridos, muestra que no hubo fuego cruzado", dijo.

Y en una audaz prueba de esa convicción, tras asegurarle al país que no había una operación de rescate porque ni siquiera se sabía dónde estaban los ex diputados, dijo que pedirá a una comisión forense internacional que le explique al mundo "las circunstancias de este crimen atroz".

Las pruebas de balística, de hecho, revelarían si los secuestrados murieron por tiros de gracia, algo que pudo pasar en medio de una reacción desesperada de los guerrilleros que los cuidaban ante la cercanía de un grupo armado, cualquiera que haya sido.

Las mismas Farc no se refirieron al Ejército, y el suroccidente del país, a donde la guerrilla de 'Marulanda' trasladó una de sus retaguardias tras la presión del Plan Patriota en el suroriente, se convirtió desde entonces en un eje de la guerra entre varios grupos por el control de las rutas para sacar coca por el Pacífico.

Hostigamientos de 'paras' no desmovilizados que se hacen llamar Organización Nueva Generación (ONG), de sicarios al servicio del narco Wílber Varela, llamados 'Los rastrojos', o del mismo Eln, con el que las Farc han librado una batalla a muerte en la zona, podrían haber hecho pensar a los insurgentes que se trataba del Ejército.

Tras las huidas del hoy canciller Fernando Araújo y del policía Jhon Frank Pinchao, que demostraron la vulnerabilidad de los esquemas de las Farc en la vigilancia de los secuestrados, esa guerrilla preferiría matarlos antes que ponerse de nuevo en evidencia.

Mucho más, si se tiene en cuenta que los plagiados, pese al dolor de sus familiares, se han convertido en instrumentos políticos.
Precisamente, para las Farc sería fatal que los forenses determinaran presencia de tiros de gracia en los cuerpos de los secuestrados. Más aún cuando han reclamado como 'triunfo' que el G-8 hubiera pedido una solución humanitaria para los plagiados.

Interpretaron esto como que los países más poderosos del mundo reconocían la existencia del conflicto armado, que Uribe ha negado. Hace una semana, incluso, insistieron en ser excluidas de la lista de terroristas.

Si, como dicen, los ex diputados murieron en medio de fuego cruzado, las Farc serían las primeras empeñadas en que intervinieran forenses internacionales.

Más allá de que aparezcan los restos de los 11 políticos muertos en medio de la segunda tragedia con secuestrados de las Farc (la primera fue la del fallido rescate en Urrao), es un hecho que esto aumentará la presión para que se dé el intercambio humanitario.

Comenzó ayer con marchas y con los familiares de los ex diputados. Preguntaban cuántos muertos más se necesitan para que se haga.

Por el malestar de las familias, personas cercanas al Presidente le recomendaron no ir a Cali, pero él se empeñó y al cierre de esta edición viajaba a esa ciudad. Que el intercambio ocurra dependerá, en todo caso, de cómo cambien las condiciones del Gobierno y la guerrilla, y la nueva tragedia tenderá a cambiarlas.

Uribe reiteró que no habrá despejes, pero dijo que se mantiene vigente una reunión que delegados de Francia, Suiza y España tenían prevista para hoy y en la que evaluarán un encuentro que tuvieron con 'Raúl Reyes'.

Lo extraño es que ese encuentro tuvo lugar en la tercera semana de junio, la misma en la que ocurrió la muerte de los ex diputados y, aparentemente, los tres países no supieron nada.

Falta ver que pueden hacer ellos y qué pasará con Rodrigo Granda, excarcelado por petición del presidente Nicolás Sarkozy. Su libertad es incierta, pues Uribe afirmó que no liberará guerrilleros para que sigan delinquiendo y Granda nunca se comprometió a renunciar a las Farc. ¿Podrá la coyuntura convertirlo en un gestor de paz?

Él está en Cuba y desde allí los voceros del Eln para los diálogos con el Gobierno llamaron a todos los armados a parar la guerra. Incluso, ratificaron su intención de firmar una tregua y liberar a todos los secuestrados.

Por su lado, el Eln expidió un comunicado en el que convoca "al Eln, a las Farc, a los paramilitares, a las bandas urbanas y a todos los factores armados y formas de violencia a hacer un Alto a la Guerra y un pacto por la vida".

Posibilidades en una zona difícil

1. Un enfrentamiento entre las Farc y el Eln es una de las hipótesis sobre el desenlace fatal. No sería el primer choque por dominio territorial en Nariño. En enero en una disputa se rumoró sobre la muerte del senador Luis Eladio Pérez, en Samaniego.

2. Los Rastrojos, brazo armado del capo Wílber Varela, alias 'Jabón', que tras la ofensiva en el cañón de Garrapatas, en el norte del Valle, se replegaron hacia la costa nariñense. Surgen como un enemigo que pudo confundir a los custodios de los diputados.

3. Los 800 hombres del grupo 'Organización Nueva Generación', que surgió tras el desarme del 'Bloque Libertadores del Sur, dependiente del 'Central Bolívar', de 'Macaco'. Se declararon enemigos de las Farc, que pelean al costo que sea el dominio territorial.

4. El paso de una fuerza especial del Ejército o de la Armada pudo confundir a los insurgentes con una operación de rescate.
Los helicópteros y aviones que sobrevuelan la zona se habrían convertido en presión.

'Las Farc buscan cobardemente ocultar su responsabilidad': Gobierno

Estas fueron las palabras del Presidente el jueves:

(...) El Gobierno acusa al grupo terrorista de las Farc del asesinato de los diputados. (...) Cuando se intentó el rescate del ex ministro Gilberto Echeverri, del Gobernador Guillermo Gaviria y sus compañeros de cautiverio, las Farc los asesinó a casi todos en condiciones de indefensión.

El Gobierno decidió informar previamente a las familias sobre cualquier operación militar de rescate, lo que no implica pedir permiso. No había ninguna en marcha ya que no se tenía la ubicación del lugar de cautiverio.

También ha expresado a los Presidentes George W. Bush y Nicolás Sarkozy, que en el evento de localizar la ubicación de Ingrid Betancourt y los tres ciudadanos estadounidenses, antes de lanzar el operativo se informaría a esos Gobiernos y serían escuchados.

Emisarios europeos (de Francia, España y Suiza), que autorizados por el Gobierno, buscan el acuerdo humanitario, tuvieron reunión con el terrorista Rául Reyes durante la tercera semana de junio del presente año. La fuerza pública no estaba en operativo de rescate. El asesinato de todos los secuestrados, sin sobrevivientes, salvo uno que estaría por fuera del grupo, muestra premeditación criminal que se quiere confundir con fuego cruzado con la fuerza pública, que no existió. Pedimos apoyo a la comunidad internacional para buscar los cadáveres y solicitaremos una comisión forense internacional que le explique al mundo las circunstancias de este crimen atroz. El Gobierno no acepta el chantaje, no aceptará zonas de despeje, no liberará guerrilleros.
Pedimos a la comunidad internacional condenar con toda fortaleza al grupo terrorista de la Farc (...).

REDACCIÓN NACIONAL