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Preferencias del Atpdea terminan el sábado y Gobierno e industriales pujan por diferentes opciones

El Ejecutivo aspira a que la prórroga sea por un año, mientras que algunos industriales se preguntan si no sería mejor unas preferencias arancelarias indefinidas.

24 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Antes de terminar esta semana, el Congreso de Estados Unidos podría decidir si extiende a Colombia y Perú el Atpdea, ley que permiten vender sin pagar aranceles, y si beneficia también a Ecuador y Bolivia.

Y aunque lo que piensen industriales o el Gobierno colombiano no tendrá nada que ver con lo que se decida -es un acuerdo entre demócratas y republicanos con sus propios cálculos políticos internos-, en el país funcionarios y empresarios hacen fuerza por unas u otras fórmulas.

En el Gobierno, por ejemplo, cruzan los dedos para que la prórroga del Atpdea sea por un año. El ministro de Comercio, Luis Guillermo Plata, cree que si la prórroga es amplia, la aprobación del tratado de libre comercio (TLC) puede quedar 'engavetada' en el Congreso de Estados Unidos, pero si es muy corta generaría más incertidumbre sobre un vencimiento próximo de los beneficios.

Por su lado, el presidente Alvaro Uribe aspira a que la prórroga que decidan los congresistas estadounidenses sea un 'puente' mientras el congreso estadounidense se decide a aprobar el TLC, a lo que se muestran reacios influyentes congresistas demócratas, cuyo partido ahora es mayoría.

Pero hay quienes se preguntan si este 'puente' es necesario o si la mejor opción para el país sea insistir en unas preferencias arancelarias indefinidas y olvidarse, al menos por ahora, de la aprobación del TLC. De acuerdo con los críticos, la ampliación indefinida de las preferencias no le generan una contraprestación y no implica concesiones, como sí ocurre con el TLC.

Sin embargo, esta posibilidad es la más lejana y lo más seguro es que el congreso estadounidense se decida por la prórroga de uno o dos años.

Por ese motivo, 'puente' es la palabra más usada en estos días por los empresarios colombianos que exportan a Estados Unidos y que confían en que antes del próximo viernes el Congreso de ese país amplíe las preferencias.

Para Guillermo Valencia, el presidente de Industrias El Cid -una empresa de confecciones que vende exclusivamente para el mercado de Estados Unidos-, la ampliación de Atpdea será el 'puente' que llevará a los empresarios colombianos desde un sistema unilateral de preferencias -el Atpdea- a uno bilateral, negociado a través de un Tratado de Libre Comercio (TLC).

Carlos Eduardo Botero, director ejecutivo de la Cámara Textil-Confección de la Andi, considera que si bien el Atpdea es un instrumento muy bueno y que ha facilitado las exportaciones a Estados Unidos, "no hay punto de comparación con el TLC".

Varios son los argumentos que esgrime Botero: el Atpdea es un beneficio temporal y unilateral, que no genera certeza en el tiempo y por esta misma razón produce incertidumbre frente a la inversión.

Para el presidente de Industrias El Cid, aunque la Ley Atpdea ha permitido el desarrollo de algunos sectores exportadores que hoy tienen gran importancia en el comercio exterior, su gran limitante es que no opera para todos los productos en los que Colombia tiene potencial exportador.

Eso sí, reconoce el mayor desarrollo que en los últimos tres lustros han tenido las industrias exportadoras de flores, confecciones, textiles, calzado y manufacturas de cuero, que se benefician de Atpdea y que generan alrededor de 400.000 empleos.