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El hombre más viejo del mundo cumplió 111 años y recibió un diploma del Récord Guinness

Es un ingeniero japonés que recomienda no tomar alcohol para permanecer saludable. Escribir un diario de vida, tomar leche y no fumar son algunos trucos del nuevo récord Guinness de longevidad.

22 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Una dieta saludable, redes de apoyo, ejercicio y los genes son las
variables que científicamente se atribuyen a una larga vida.

Como "nada especial" describió ayer el japonés Tomoji Tanabe la ceremonia donde se le entregó el certificado que lo acredita como el hombre más viejo del mundo.

A sus 111 años, probablemente es difícil sumar nuevos eventos a su lista de momentos especiales.

Sin embargo, la ceremonia organizada por el libro de Records Guinness fue una buena excusa para que Tanabe revelara algunos de los secretos que le han permitido vivir en tres siglos.

Tanabe, un ingeniero que nació en 1895, confesó que todos los días escribe su diario de vida, toma leche y no fuma. Además, "no tomo alcohol. Ésa es la principal razón de mi buena salud", confesó a la prensa.

A sus trucos se suman los de otros ancianos del mundo que han entregado sus recetas para superar los 110 años lúcidos y saludables.

Genes y salud

Pero más allá de los consejos de sus protagonistas, expertos destacan que los factores que contribuyen a una larga vida han sido vastamente estudiados.

"Para ser longevo hay una base genética, que determina el 30 por ciento de la expectativa de vida. El 70 por ciento restante teóricamente se puede manejar", señala el doctor Pedro Paulo Marín, jefe del Centro de Geriatría del Dpto. de Medicina Interna de la U. Católica.

El lugar donde se vive, la dieta, la actividad física, las redes sociales y la forma de enfrentar la vida están dentro de las actividades que es posible manejar.

El doctor Makoto Suzuki, jefe del Centro de Investigación en Gerontología de Okinawa (Japón), ha estudiado por 25 años a 676 habitantes de la isla que ostentan uno de los mayores índices de longevidad del planeta.

Entre los factores que detectó en las personas estudiadas está la dieta rica en vegetales, pescados, mariscos y algas, además del alto consumo de proteínas de calidad, como las provenientes del poroto de soya (tofu).

Los longevos consumen poca sal y bastante cerdo, rico en vitamina B1, hierro y colágeno, el que cuecen por largo tiempo, con lo que reducen su contenido de grasa. El acompañarlo con algas y tofu ayuda a bajar los niveles de colesterol.

En los países occidentales, la dieta que se ha demostrado científicamente como más saludable es la mediterránea, agrega el doctor Augusto Brizzolara, jefe del Servicio de Geriatría del Hospital Fach.

"Ésta incluye aceites vegetales monoinsaturados, pescados grasos, que aportan ácidos grasos omega 3, y granos integrales", además de abundantes frutas y verduras.

Aunque el actual hombre más viejo del mundo se enorgullece de no beber alcohol, el doctor Brizzolara destaca que su consumo moderado -especialmente vino tinto- "ha demostrado un efecto protector muy potente, debido a su aporte de antioxidantes, lo que contribuye a reducir el riesgo cardiovascular".

El ejercicio físico es otro denominador común entre los longevos.

Muchos viven en lugares que les obligan a caminar largas distancias. Por eso, "siempre hay que exigirse física y mentalmente", dice el doctor Marín.

El doctor Suzuki destaca que en Okinawa la temperatura promedio anual es de 22 grados a 23 grados, lo que permite que sus habitantes hagan actividades al aire libre durante todo el año.

Enemigos de la larga vida son el cigarrillo y la obesidad, dice el doctor Marín. El estrés sostenido también atenta contra los años.

Por el contrario, las redes sociales y de apoyo son un gran aliado de los longevos. "En general, estas personas tienen una buena red de amigos y una buena relación familiar", dice Marín.

El doctor Brizzarola agrega que "científicamente sabemos que participar en actividades religiosas y comunitarias es protector y muchas veces permite sobrellevar enfermedades crónicas, e incluso el cáncer".

Islas privilegiadas

El hombre y la mujer más viejos del mundo viven en la isla de Kyushu, al sur de Japón. Su dieta tradicional es rica en vegetales y productos del mar, a lo que se suma una vasta red de apoyo, característica de las sociedades agrícolas tradicionales.

Sin embargo, es la isla de Okinawa la que lleva el cetro de la población más longeva. Mientras en Japón hay 12,1 centenarios por cada 100 mil habitantes, en Okinawa la cifra se eleva a 36 por cada 100 mil.

En esta isla se consume el doble de tofu que en el resto de Japón, a lo que se suma una alta ingesta de algas, pescado y vegetales y una cultura que integra a los ancianos.

Algunas recetas de los longevos

Jeanne Calment, 122 años: una copita de oporto al almuerzo y vivir de manera 'recta y transparente'. Murió en 1997. Francia.

Chris Mortensen, 115 años: vegetariano y fumador toda la vida. Falleció en 1998. EE.UU.

Antonio Todde, 112 años: pastor de la isla italiana de Cerdeña, nunca fumó. Su plato favorito, las pastas. A diario bebía un vaso de vino tinto. Murió en 2002.

María do Santos, 124 años: le gustaba comer cangrejos y atribuía su longevidad a su vida tranquila. Murió en el 2003. Brasil.

Emiliano Mercado, 115 años, atribuía su edad al consumo diario de maíz, bacalao y leche. Murió en enero pasado. Puerto Rico.

Kamato Hongo, 116 años. Hasta su muerte, en 2003, alternó dos días de vigilia y dos de profundo sueño. Japón.

CRISTIAN GONZÁLEZ Y PAULA LEIGHTON
EL MERCURIO - CHILE