Archivo

La llave maestra

Alfredo Ramos y Luis Pérez parecen imbatibles en Antioquia.

22 de junio 2007 , 12:00 a.m.

A CUATRO MESES de las elecciones y cuando aún faltan las consultas de varios partidos para escoger candidatos únicos, Antioquia aparece como el departamento donde la Gobernación y la Alcaldía de Medellín tienen nombre propio: el senador Luis Alfredo Ramos Botero para la primera y el ex alcalde Luis Pérez Gutiérrez para la segunda.

Según fuentes de diferentes sectores políticos del departamento, la alianza de estos dirigentes parece imbatible y muchos dan por descontado su triunfo. Ramos Botero y Pérez Gutiérrez sumaron fuerzas y han logrado el apoyo de casi todas las fuerzas de la región. Al primero, que ya fue alcalde de Medellín con lujo de detalles, lo apoyan los partidos de la coalición de Gobierno: La U, Cambio Radical, Colombia Democrática, Partido Conservador y Alas Equipo Colombia. Pero además de contar con toda esta maquinaria, el ex presidente del Congreso goza de una muy buena imagen entre sus paisanos.

Su competidor más fuerte es Eugenio Prieto, de la cuerda del gobernador Aníbal Gaviria, pero aparece muy rezagado en las encuestas en relación con Ramos Botero.

A Pérez Gutiérrez, que terminó su Alcaldía en 2003 en medio de una fuerte controversia, lo apoyan hasta el momento Alas Equipo Colombia, Cambio Radical, Colombia Democrática, parte del Partido Conservador y parte del  Partido Liberal. Según los últimos sondeos, el ex Alcalde cuenta con una intención de voto del 46%, seguido muy de lejos de Alonso

Salazar, el candidato del alcalde Sergio Fajardo, que sólo registra el 17%. No obstante, Pérez Gutiérrez debe enfrentarse a otra figura fuerte, el ex alcalde Sergio Naranjo, quien renunció a la Embajada en Malasia porque quiere repetir Alcaldía. El fenómeno político en Antioquia despierta interés porque el gobernador Gaviria y el alcalde Fajardo gozan de unos índices de popularidad cercanos al 80%, pero que no han podido endosar a sus pupilos Prieto y Salazar.

Como están las cosas hoy, vencer a los Luises, Ramos y Pérez, es empresa de titanes. Sin embargo, en política nada está escrito.