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Chyzinsky, el trotamundos polaco

20 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Un día de noviembre del 2006, cuando veía un programa de la National Geographic sobre Perú, Tomasz Chyzinsky decidió dejarlo todo y compró un boleto rumbo a Buenos Aires: lo único que tenía en mente era empezar desde allí su recorrido en bicicleta por el continente americano.

"Me emocionaron tanto el paisaje y la gente, que al otro día renuncié a mi trabajo en un industria metalúrgica", cuenta este espigado polaco de 35 años que ya lleva siete meses en su aventura. Por eso, su familia lo da por loco.

Eso, porque no entendían cómo de un momento a otro dejó a un lado su profesión de electricista en Varsovia y se fue a pedalear por el mundo.

Hace unos días este hombre de ojos azules bajaba raudo en su bicicleta negra hacia Espinal y se detuvo para contemplar el paisaje tolimense.

La impresión que se llevó fue grande. "Son tierras hermosas, muy verdes. Nunca en mi vida había visto algo semejante, creo que no perdí el viaje a Colombia", dice mientras obtura una y otra vez su cámara fotográfica.

El 15 de noviembre pasado se despidió de sus padres, dos pensionados del Estado, para iniciar su odisea, que él reconoce se le facilitó por su soltería. Su primer contacto con tierras latinoamericanas no fue nada grato, porque al salir del aeropuerto de Buenos Aires le robaron la bicicleta.

El electricista, que se defiende con el español, ha recorrido en siete meses Argentina, Chile, Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia. Su viaje continuará por Venezuela, Brasil y Guayana Francesa. Aspira a llegar a tierras canadienses en diciembre de este año.

"Mi gran sueño es llegar al Polo Norte y cuando complete mi recorrido volveré a mi país, a trabajar en mi profesión", asegura el trotamundos polaco.

Asegura que lo que más le ha gustado de Latinoamérica son Chile y Colombia. "La televisión de mi país solo habla de guerrilla y narcotráfico colombiano", dice. Pero la sorpresa ha sido grata, porque encontró un país con gente amable y seguro.

Recuerda que entró por Nariño y de inmediato cambió su impresión. "A los sitios donde he llegado me dan comida y alojamiento. Eso no pasa en otra parte del mundo, solamente en Colombia", asegura con un gesto de sorpresa.

Lo único malo, reconoce, es que todo le ha parecido muy caro y su presupuesto se aumentó a 15 dólares diarios. "En Perú y Ecuador eran solo de 8 dólares", dice Chyzinsky y asegura que cada día debe llamar a su familia para tranquilizarla por lo que les han dicho de la guerrilla.

Tomasz carga en su equipaje su bitácora de viaje donde apunta cada detalle de los sitios que visita. "Antes de llegar a Ibagué dormí en una finca del municipio de Cajamarca. Uno de los recuerdos imborrables de mi paso por Colombia es haber probado en la ciudad de Ibagué un delicioso tamal tolimense. Estaba muy rico", apuntó el polaco sorprendido de que se coma mucho arroz y mucha papa.

ANDRÉS RESTREPO
ESPECIAL PARA EL TIEMPO
IBAGUÉ