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Niño que escapó del aeropuerto para no viajar a Estados Unidos pasó la noche en un parque

El martes, a las 5:50 de la tarde, minutos antes de abordar el vuelo, Andrés Triana, de 13 años, le dijo a su mamá que lo esperara un momento, porque tenía que ir al baño.

20 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Nunca volvió y su familia temió lo peor: la posibilidad de un secuestro en pleno aeropuerto Eldorado puso en alerta a todos los organismos de inteligencia de la capital.

El miércoles, sin embargo, la historia cambió por completo: el joven apareció sano y salvo en una calle del centro de Bogotá y contó que había salido del aeropuerto porque sentía miedo de empezar una nueva vida en Estados Unidos.

A ese país iba a viajar la noche del martes en compañía de su mamá, Luz Marlén Reyes, y de su padrastro, un ciudadano estadounidense.

Según la Policía, la noche en la que salió del aeropuerto Andrés tomó un taxi y llegó hasta el sector de Bulevar Niza, en el norte de la ciudad. El miércoles al amanecer, el menor tomó un bus y se dirigió al centro de la ciudad.

Anduvo por la carrera 7a. y a la altura de la calle 19, al mediodía, se detuvo en un local a ver los noticieros, según le relató a la Policía. Allí vio que las noticias hablaban de su desaparición y escuchó a su madre, sumida en la tristeza, hablando de un posible "secuestro".

Esa noche, la mujer no viajó a Estados Unidos y le pidió a la aerolínea que aplazara su tiquete, debido a la misteriosa desaparición de su hijo. Ella había llegado días antes a Colombia, con el anhelo de volver a Estados Unidos en compañía de Andrés, quien vive en Bogotá en compañía de una tía, en el barrio Ciudad Jardín, en el norte.

Al ver los noticieros, Andrés llamó a un ex cuñado: un ex novio de su hermana Daniela, de 18 años. Le dijo que estaba bien, que nadie lo había secuestrado y que deambulaba sin rumbo por el centro de Bogotá.

Los investigadores de la Policía habían contactado a todos los amigos de Andrés, a quienes les solicitaron ayuda en caso de que el joven se reportara. Y así fue.

El ex cuñado le preguntó a Andrés la dirección exacta donde él se encontraba, y se la transmitió a la Policía Metropolitana, que lo buscaba afanosamente tras una orden impartida por el propio director de la Policía, el general Óscar Naranjo.

El niño fue hallado ayer en buen estado de salud, sobre la carrera 7a. con calle 19, poco después del mediodía.

A las 2 p.m., en una rueda de prensa, su madre lloró y dio gracias a Dios por su aparición. Dijo que tratará de explicarle a Andrés que la nueva vida en Estados Unidos, lejos de Colombia, será mejor.

"La psicóloga (de la Policía) nos dijo que él sentía miedo de enfrentar una nueva vida en Estados Unidos. Pero lo vamos a ayudar", agregó la madre de Andrés.