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Debate por normas de planificación que derogó el alcalde Ramiro Tafur

Para la ex directora de Planeación, Fabiola Aguirre, no se les puede cambiar las reglas de juego a los urbanizadores y no se puede privilegiar intereses de clubes privados.

20 de junio 2007 , 12:00 a.m.

 Entre los cambios que ha hecho Ramiro Tafur con su llegada a la Alcaldía de Cali es derogar la Resolución de enero 26 del 2007 por medio de la cual Planeación reasume  facultades especiales y dicta normas en materia urbanística. Según el mandatario, ningún agente público o privado podrá realizar actuaciones urbanísticas que no se ajusten a las previsiones y contenidos en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT).

"Decisión del Alcalde es arbitraria, inconsulta e inconveniente", dijo Fabiola Aguirre, ex directora de Planeación Municipal que abrió  el camino a los planes zonales.

Para Aguirre, la Resolución lo que buscaba era  reordenar el caos urbano que generan los usos comerciales a lo largo de las troncales y pretroncales por donde pasará el MIO, el sistema de transporte masivo. Se buscaba solucionar el problema de parqueaderos sobre el andén, la vía y  la falta de espacio público.

"La Ley 388 faculta a los concejos y administraciones  municipales a  implementar, de acuerdo a su problemática y necesidades del ordenamiento, los instrumentos de planificación  que  propendan por un equilibrio entre lo público y lo privado, mitigación de impactos, soluciones reales de parqueaderos al interior de los predios, espacio público y accesibilidad, lo cual puede ser reglamentado a través de planes especiales, normas complementarias, etc.", argumentó Aguirre.


 El Alcalde dijo que la Administración Municipal reasumiría la planificación zonal que se llevará a cabo con instrumentos de gestión  urbana ya establecidos en  la Ley 388 de 1997 y en el Acuerdo   069 de 2006 del POT para mayor transparencia.

 "Señor Alcalde: No sé si sus asesores tuvieron en cuenta el verdadero origen de los planes zonales, la legalidad del Acuerdo 193 que está vigente y de obligatorio cumplimiento, y de que al sector privado y a la ciudadanía en general no se le pueden vulnerar los derechos adquiridos a través de actos administrativos legales vigentes", dijo Aguirre.

"¿Con qué reglas de juego claras y estables se puede trabajar en Cali si se puede tomar esta decisión motivada por intereses particulares como son  los socios de un club privado? Porque un club no es un lugar público y de libre acceso para la ciudadanía", señaló  Aguirre.