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Mala imagen de Colombia por señalamientos en su contra preocupa al presidente Álvaro Uribe

El mandatario insistió en que en sus campañas tenían todas las talanqueras para evitar el ingreso de dinero ilícito y pidió que la Fiscalía y la Comisión de Acusaciones de la Cámara indaguen.

19 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Uribe había optado por emitir un comunicado de prensa, en respuesta a los señalamientos del narco Fabio Ochoa Vasco, según el cual el paramilitar Salvatore Mancuso apoyó su campaña a la primera magistratura en el 2001. Pero el martes, decidió abordar el tema personalmente.

Durante la conmemoración de los 50 años del Sena -en Cartagena- el mandatario aseguró que incluso devolvió millonarios aportes que generaban alguna duda.

"Yo no habría buscado la Presidencia con dineros ilícitos -dijo-. Ni con dineros ilícitos habría permanecido en la Presidencia. Se lo quiero decir con toda claridad al país".

La preocupación de Uribe Vélez había sido reconocida el lunes por su círculo más cercano y se manifiesta aún más ahora que el país está en la agenda de Francia -interesada en colaborar en un acercamiento con las Farc- y de E.U., pendiente de debatir en su Congreso la ayuda al Plan Colombia y la suerte del golpeado TLC.

"No es por cargos de conciencia -dijo Uribe-, sino por el temor de que estas publicaciones, de testimonios de delincuentes que no concurren a la justicia, sino que están fugitivos, le hagan daño especialmente en la arena internacional a nuestro país".

Uribe insistió en que fue su Gobierno el que incluyó al supuesto narco denunciante en la lista de los más buscados luego de que su comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, conoció sus actividades durante el proceso de paz con las Auc, cuya sede fue Santa Fe de Ralito (Córdoba).

Incómodas coincidencias

La molestia Presidencial -que no se ha manifestado en ninguno de los indicadores económicos del país- también se debe a la divulgación en el exterior de un video en el que aparece, en su campaña del 2001, con un señalado 'para'.

Su gerente de campaña en Córdoba de la época, José María Maroso, también optó por responderle a Ochoa. Según dijo, él no es el Maroso al que el capo señala como testaferro de Mancuso.

Mancuso también salió a desmentir al narco y a atribuirle sus versiones al hecho de que alguien quiere atemorizar a los desmovilizados que, como él, le están contando toda la verdad al país.

Pero fuentes cercanas a Itagüí dijeron que -contrario a lo dicho ayer por Mancuso- sí hay diferencias internas entre algunos ex 'paras'.

Revelaron, por ejemplo, que hubo un fuerte roce en abril, cuando Mancuso decidió emitir un comunicado respaldando la propuesta del senador Gustavo Petro de un gran acuerdo nacional.

"En buen tono, se le dijo que lo retirara y así pasó", dijeron, y recordaron que también hubo malestar interno por el "estilo de vida" que llevaba Mancuso antes de que fueran recluídos por orden del Presidente.

Y puntualizaron que no todos los ex 'paras' estaban de acuerdo con la "dosis" de verdad que Mancuso estaba utilizando en sus versiones libres.

El plagio en Itagüí

Los líos de Mancuso y de Carlos Mario Jiménez, 'Macaco', con sectores de la mafia también son evidentes.

Ochoa -ex cartel de Medellín, cercano a Diego Murillo, 'Don Berna'- le admitió a la revista Semana que estaba dispuesto a decirle a E.U. la verdad sobre las actividades mafiosas de Mancuso antes y después de su desmovilización.

Y Mancuso aseguró ayer que Ochoa Vasco le robó una importante suma de dinero.

'Macaco' también está enfrentado a un sector de la mafia del norte del Valle y a esos líos se atribuye el secuestro de Yarlin Jerez, mano derecha de 'Jualián Bólívar', segundo de 'Macaco'. Como lo reveló EL TIEMPO este lunes, el hombre fue plagiado cuando salía de visitar a sus jefes.

Por ahora, el director de la Policía, general Óscar Naranjo, le solcitó a México colaboración para capturar a Ochoa Vasco, uno de los narcos más buscados por E.U.