Archivo

Pensando en voz alta / Clima laboral

Por Gonzalo Gallo González

15 de junio 2007 , 12:00 a.m.
La misión de un buen líder, gerente o empresario es crear una atmósfera respirable y acogedora en el ambiente de trabajo. Su prioridad es impulsar estrategias que integran y facilitan un entorno agradable y positivo, lleno de humanismo y satisfacción.

Un experto en asuntos laborales dice que la actitud de las personas en relación con su trabajo se puede clasificar de este modo: 25 por ciento siente agrado siempre. 25 por ciento trabaja a disgusto, 25 por ciento trabaja a gusto de vez en cuando. 25 por ciento trabaja con un disgusto moderado.

Veamos lo que desean las personas en su ambiente de trabajo para que el clima laboral sea primaveral, no un invierno con truenos, vendavales e inundaciones:

- Buena gestión: una misión compartida, objetivos claros y que el jefe no cambie de idea a cada rato.

- Trato equitativo: que todos sean valorados con justicia y que otros no se lleven el crédito. Un ambiente sin preferencias o roscas, rico en estímulos y pobre en regaños.

- Oportunidades de ascenso: que se promocionen las personas mejor capacitadas y, en lo posible, se elijan del grupo, no traídas de afuera.

- Valoración y motivación: Para los seres humanos el reconocimiento es bien importante. Los buenos jefes lo saben y son generosos para darlo.

- Sin exceso de trabajo: Hay que evitar el agotamiento de los trabajadores debido a fallas estructurales de la empresa o desorganización de los mismos empleados. No tiene sentido que las personas salgan tarde casi todos los días o tengan que ir los sábados sacrificando su tiempo libre y el que deben compartir con sus familias.

- Buenos jefes: Un buen líder es amable, humilde y muy humano. Duele que ciertas empresas aún contraten jefes despóticos, ególatras o soberbios.

Un buen ejemplo de lo que hay que hacer lo dan los dueños de 'Crepes and Wafles', Eduardo Macía y su esposa Beatriz Fernández . Me permito destacar su modo de pensar, tal como fue expresado en un Foro de Portafolio:

* Se debe tener confianza en todos los colaboradores de la empresa; la inmensa mayoría de la gente responde muy bien. La participación de todos los empleados es vital, porque como les digo yo "ninguno de nosotros es tan inteligente como todos nosotros".

Es indispensable generarle valor a todos los colaboradores de la empresa, no sólo a sus accionistas. Hay que dignificar el trabajo y la vida personal de todos los miembros de la compañía.

Todos los empresarios tenemos que ponernos la mano en el corazón para que Colombia pueda salir adelante. En la gestión de los recursos humanos hay que romper muchos paradigmas, por ejemplo, el de no contratar hermanos (a nosotros nos va muy bien cuando lo hacemos), y creemos además que la empresa sí debe hacer mucho para facilitarles un mayor bienestar a todos sus empleados en materia de vivienda, salud, educación y recreación.

En adición a lo material, las personas necesitan alimento para el alma. Todos los días Beatriz transmite a todos los empleados un mensaje espiritual.