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Había una vez... / No son asunto de la niñez

Por Diana Mireya Pedraza

14 de junio 2007 , 12:00 a.m.
Sí. Las manifestaciones no son asunto de la niñez.

En las últimas semanas el escenario común de la niñez en las diferentes ciudades del país fue: la plaza pública, la marcha masiva, la obstrucción de vías, la protesta pacífica y la toma de las instalaciones educativas.

Este cúmulo de acciones muestra una niñez que aparentemente exige derechos y protesta por las decisiones del gobierno frente al TLC, las transferencias, el salario de maestros y la educación.
La voz que se levanta con mayor fuerza es la que invoca el derecho a la libre expresión y a la educación.

Sin embargo, cuando escuchamos el testimonio de los niños y las niñas en las manifestaciones y vemos imágenes en los medios de comunicación en donde la niñez está rodeada por adultos con pancartas, quienes airosos gritan arengas que se mezclan con el control de la fuerza pública, es que podemos afirmar que las manifestaciones no son asunto de la niñez y que estos no son escenarios propios para ellos para exigir derechos, pues por el contrario, son puntos de encuentro en donde se vulnera el derecho a ser niños y niñas.

Dentro de los derechos que plantea la Convención de los derechos de los niños y las niñas se encuentra la libertad de expresión y la educación, pero existe también el derecho a ser niño y niña.
En esa medida las manifestaciones de los adultos en donde se involucra a la niñez constituye el muro invisible de vulneración en un juego en donde a la luz de los derechos de la niñez, se buscan garantías para los adultos.

Los escenarios propios de la niñez están alejados de la manipulación y utilización, pues estos se generan a partir del diálogo argumentativo, la libre expresión, la espontaneidad, el respeto y la protección integral; en esa medida los derechos de la niñez no se exigen, se garantizan y el Estado, la familia y la sociedad son los guardianes cotidianos en el cumplimiento de estos.

Aquí el derecho a ser niños y niñas prevalece por sobre las necesidades de los adultos.

'Los niños y niñas son sujetos de derechos.'

'El derecho a la educación no se debe exigir, el Estado debe garantizarlo.'