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Tres expertos opinan sobre los casos de las madres 'poseídas' que asesinaron a sus hijos

Un sacerdote, un pastor evangélico y un médico ofrecen su concepto sobre la situación mental y espiritual de las mujeres del Ariari que han confesado su delito.

13 de junio 2007 , 12:00 a.m.
Monseñor Octavio Ruiz dice que estos casos son fenómenos que están en el campo de la psiquiatría.

La mayoría de estos casos son fenómenos de tipo parapsicológico, que están más en el campo de la psiquiatría que en la parte religiosa, aseguró el arzobispo de Villavicencio, Octavio Ruiz Arenas, al ser consultado sobre el comportamiento de las tres madres que mataron a sus hijos.

Monseñor Ruiz dijo que habría que analizar cada caso dentro de su propio contexto, pero que ciertamente estamos en una sociedad donde por ignorancia o por fanatismo religioso muchas veces se cometen actos que son reprobables.

El fanatismo, explicó el Arzobispo, hace perder a las personas toda consideración, la objetividad y no reconocer que son actos malos, aunque piensen que son buenos, pero no justificables desde ningún punto de vista.

Dijo que no cree en influencias extrañas, como tampoco en las ceremonias de liberaciones o exorcismos, pero reconoció que en el Llano existió o ha existido siempre esa creencia en espíritus o posesiones.

"Lamentablemente en Villavicencio, desde la misma Iglesia, se alentó el pensar que todo el mundo estaba poseído por el demonio que había que hacer ceremonias de liberación y de exorcismos, situaciones que realmente crearon confusión en la gente", agregó.
Un profesional de la medicina que conoció estos casos y que prefiere mantenerse en el anonimato, aseguró que estas madres rompieron el umbral de la cordura y cayeron en eso que se llama psicosis, que es una alternación profunda de la conducta o del comportamiento.

No se descarta satanismo

El pastor del Centro Evangélico Misionero, Reinaldo Irreño, dijo que no descarta que se trate de satanismo.

Mencionó el caso de un joven a quien una voz le decía a las 2:00 de la mañana que tenía que matar a sus padres, y por quien tuvo que orar e interceder en un proceso para liberar su mente, su espíritu y su cuerpo.

Eso ocurre porque los jóvenes están inclinados a practicar experiencias para exaltar poderes ocultos que instan al mal, por la desorientación y la falta de identidad y de fe.

También pude ser, agregó el pastor cristiano, por una mezcla de fuerzas extrañas, fanatismo religioso y presiones por la misma condición de vida que están soportando de escasez, necesidad, violencia e inestabilidad familiar.

Todo ello conduce a un descontrol para que una madre, tome una decisión de esta naturaleza.

Enfermas

Las personas que actúan de esta manera, trasgrediendo las normas, es porque están en un estado de una grave alteración, es decir profundamente enfermas de su estado de salud mental, aseguró el médico consultado por Llano 7 días.

El fanatismo religioso, señaló, es una conducta que corresponde a una serie de ideas y de creencias que el individuo adopta como válidas verdades y exclusivas, que defiende a toda costa independiente de las consecuencias.