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Demandada inscripción de cédulas en Armero por trasteo de votos y suplantación

En solo tres días se inscribieron más de 750 personas con datos falsos, residenciadas en distintas ciudades. Un 'muerto' también quiere votar.

12 de junio 2007 , 12:00 a.m.

El fallecido Alberto Moscoso Buitrago fue dado de baja del censo electoral y pese a que está reportado como muerto, lo quieren revivir para que vote en las elecciones de octubre en Armero-Guayabal.

La historia de Moscoso Buitrago, que no es un cuento del más allá, le subió la temperatura a este municipio del norte del Tolima. La denuncia fue presentada por Eduardo Rojas Nizo, candidato conservador al Concejo; Romilio Cuervo Peña, presidente del Directorio Liberal en esa población. También por los ciudadanos William Olaya Ducuara e Ilsa Rodríguez Rodríguez.

"Al verificar el censo electoral de 2007, se pudo observar que el ciudadano Moscoso Buitrago Alberto, aparecía como persona dada de baja por inhumación o necrodactilia", dice Eduardo Rojas Nizo.

La persona que se inscribió con la cédula del finado lo hizo el 13 de marzo de este año en la Registraduría de Armero-Guayabal. Presentó la cédula número 166.441, expedida en Bogotá. Figura en el formulario E3 de la hoja 001,

El ciudadano reportó dos teléfonos. 'Tolima 7 días' llamó a uno y contestó una familia de Líbano, que dice no conocer a Alberto Moscoso. El otro repica, pero nadie contesta. La dirección que aparece en lel formulario no es legible.

"Nos sentimos lesionados y nosotros sí quisiéramos saber quién quiere poner a votar a los muertos. A nadie le cabe en la cabeza hacer una locura semejante", afirma Eduardo Rojas Nizo.
Agrega que es la primera vez que en Armero se presenta este tipo de casos.

El ciudadano William Olaya Ducuara, no sale del asombro. "Es algo inaudito porque en toda elección se debe jugar limpio. Ojalá no nos vuelva a suceder".

Explica que controlar estas y otras situaciones en los procesos de inscripción de cédulas no es fácil para las autoridades. "Esta es una advertencia a mantener los ojos abiertos en la campaña".

El caso ya lo conoce el Consejo Nacional Electoral, que debe decidir una demanda de anulación total del proceso de inscripción de las 750 cédulas.