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A sus 11 años, David Felipe Sánchez Muñoz es miembro de la Academia de Historia de Pereira

Hace 3 años, cuando cursaba tercero de primaria, empezó a convertirse en un historiador de respeto. Un reinado de belleza fue la puerta de entrada al universo del saber que lo tiene en la institución.

09 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Fue su hermana mayor, Jennifer Alexandra, quien aprovechando la 'pilera' del niño le encargó que investigara sobre la historia de la ciudad, para ella poder responder con propiedad a las preguntas del jurado en el Reinado del Pasillo del 2004.

Al leer el primer texto, él se apasionó con los hechos de su patria chica, fundada en 1863. Para aclarar dudas que le surgieron sobre los orígenes de su ciudad, Jorge Sánchez, su padre, un policía jubilado, le compró los dos tomos de la Historia de Pereira escritos por Hugo Ángel Jaramillo. El niño los devoró completos.

Vino luego el concurso anual de historia local que se realiza desde el año 2000, en el cual el pequeño, con sólo 9 años, obtuvo en el 2005 el primer lugar entre mil estudiantes de primaria.

Tras demostrar su saber y el talento de orador durante 10 minutos, los académicos lo nombraron miembro honorario.

Así, todos los martes, a las 6:00 p.m., llega con su mamá, Gladys Muñoz, a la sede de la academia, donde es un activo participante en las tertulias sobre temas del pasado y el presente de la región.

"La idea es aportar, o también preguntar sobre lo que se expone", dice el muchacho, quien recuerda que este año se ha discutido de arqueología en el Eje Cafetero, caminos usados en el siglo XIX, líderes regionales y "toda clase de datos históricos".

Entre las canas de sabiduría de los 20 miembros oficiales, David Felipe es considerado ya una autoridad en la historia local, hecho que se evidencia cuando abandona su apariencia tímida y empieza a hablar con propiedad sobre los inicios de Pereira.

Ya piensa escribir la nueva historia, de la que han aparecido reveladores datos, con un lenguaje al alcance de sus compañeros del colegio de Nuestra Señora de Fátima.

'Ejemplo de persistencia'

El historiador Víctor Zuluaga, miembro de la academia, destaca que "su afición es extraña en un muchacho de esa edad. Es muy persistente y un gran conocedor de nuestra historia".

David Felipe no sólo le madruga a la historia. Cada día se levanta a las 4:40 a.m. para ir al colegio; en la tarde se reparte entre sus tareas y la visita a las bibliotecas donde investiga y a las 8:30 de la noche ya está durmiendo.

Aunque el 'pequeño historiador' es de pocos amigos, tiene dos que le siguen los pasos. Se trata de Juan David Jaramillo y Miguel Darío García, compañeros de sexto, quienes en el concurso del 2006, luego de que David Felipe los preparó, ocuparon los puestos cuarto y quinto. "Para ellos la historia no es aburrida", explica.

También es poco amante de los deportes. "Me toca a veces jugar", dice, y se considera 'malo' para el baile, aunque disfruta escuchar reguetón.

Es tan ordenada su vida que ya piensa como empresario.

El millón de pesos que ganó en el concurso lo invirtió en dos terneras. "La idea es sacarles cría y seguir comprando ganado", cuenta, y agrega: "es algo que me puede producir para la vida".

LUIS FRANCISCO ARIAS B.
Corresponsal de EL TIEMPO
Pereira