Archivo

TLC sigue dependiendo de cambios acordados por demócratas y republicanos, pese a gestiones de Uribe

Entre funcionarios del gobierno en Washington hay la esperanza de que cuando se apruebe el tratado con Perú, ingrese el de Colombia. La fecha sería septiembre, o incluso el año 2009.

09 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Pero el principal obstáculo siguen siendo las condiciones que habría en el tema de violencia contra sindicalistas y la parapolítica.

Si el gobierno de Estados Unidos no reúne los votos que requiere para aprobar el TLC, este no se presentaría este año y quedaría aplazado para el próximo, en el que tampoco se ve probable su aceptación debido a que tendría que alternar con la campaña electoral por la presidencia, lo que podría llevar esta iniciativa hasta el 2009, cuando ya se conozca el nombre del nuevo presidente.

Esa es la situación pese a que el pasado 10 de mayo los congresistas demócratas y funcionarios de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (Ustr, por sus siglas en inglés) anunciaron un acuerdo sobre negociaciones comerciales actuales y futuras que, según se anunció, 'desenredaba' el proceso. Un mes después la situación sigue estancada, particularmente para Colombia.

El 'par de semanas' que se anunciaron para conocer el detalle de los cambios que se formularían para el acuerdo colombiano se ha extendido más de lo previsto y ni las frecuentes visitas que han hecho el presidente Alvaro Uribe y su vicepresidente Francisco Santos, con nutridas comitivas de funcionarios de gobierno y empresarios, han sido suficientes para acelerar el proceso.

En este momento, el TLC sigue en la 'banca', aunque ya se sabe que el acuerdo de los demócratas plantea cambios sustanciales en temas como medicamentos genéricos, asuntos laborales, ambientales, de inversión y de compras públicas.

Sin embargo, dos congresistas, Charles Rangel y Sander Levin, anticiparon que habría requisitos adicionales para Colombia enfocados a obtener compromisos para reducir la violencia contra sindicalistas, la impunidad en estos casos y para aclarar las relaciones de altos funcionarios del gobierno con paramilitares.

El pasado miércoles, el ministro de Comercio de Colombia, Luis Guillermo Plata, volvió a expresar su confianza porque en 'los próximos días' se conozcan los detalles de los cambios al TLC para el país.

El presidente de la Andi, Luis Carlos Villegas, había dicho recién se conoció el acuerdo en Estados Unidos. que habría que esperar un par de semanas para su formulación jurídica y conocer los instrumentos para incorporar los cambios, porque hasta el momento tampoco hay claridad de si estos van a estar en cartas anexas o si se incorporarán dentro del texto acordado, lo cual implicaría una renegociación.

La incertidumbre por los cambios motivó incluso al jefe del Partido Liberal, César Gaviria, a pedirle el martes de la semana pasada al presidente Alvaro Uribe un aplazamiento en la votación del TLC en el Congreso colombiano.

La plenaria de la Cámara, sin embargo, dio su aval al proyecto y el presidente Uribe viajó en la noche del miércoles a Washington con el espaldarazo del Congreso, que este martes podría terminar de darle su 'bendición' al TLC durante la plenaria del Senado.

Se estima que una vez se conozcan los cambios, el Gobierno colombiano analizará con el de E.U. la forma de incoporar los mismos. Plata cree que estos tendrían que ir de nuevo al Congreso colombiano debido a que el TLC podría quedar listo antes del 20 de junio.

En el Congreso de E.U. no hay claridad sobre su fecha de ingreso. Durante la visita de Uribe a Washington se supo que el acuerdo con Perú, que hasta el momento es el que tiene mayores avances, podría ser votado antes del receso parlamentario de agosto.

'Los tratados no quedan como uno quiere'

El presidente Álvaro Uribe realizó ayer un consejo comunal en Nueva York, con la participación de la colonia colombiana en esta ciudad.

El encuentro arrancó con la lectura de una carta abierta que le fue enviada a los líderes demócratas en el Congreso en la que se les pide que no se apruebe el Tratado de Libre Comercio con Colombia.

Ante esto el Presidente inició a rebatir cada uno de los argumentos planteados en ese "papel", como lo denominó.

"Los tratados no quedan como uno quiere. Son acuerdos de las dos partes. Y esos acuerdos son una cesión parcial y recíproca de aspiraciones. Uno tiene que ceder en sus aspiraciones, el otro tiene que ceder en sus aspiraciones", dijo el mandatario.

Luego habló de como ha mejorado la situación del sindicalismo en Colombia en cuanto a protección, algo que le han cuestionado los demócratas para no aprobar el TLC.

Terminado esto, pasó a escuchar las inquietudes de los colombianos, pero antes les dijo: "Ahora vamos a tratar todos estos temas... bregando a tener toda la honestidad mental con las ideas y con respeto a las personas. A mí siempre se me safa la piedra, pero de vez en cuando".