Archivo

Investigan a cuatro militares por secuestrar y extorsionar a nombre de la guerrilla de las Farc

Pertenecen a la Sexta Brigada y la Fiscalía les imputó cargos por secuestro simple agravado, extorsión agravada, hurto calificado y agravado y porte ilegal de armas.

07 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Se trata de los soldados Fabio Nelson Miranda Espitia, José Aldemar Sánchez Toquira, José Norbey Rodríguez Pabón y Alexánder Jiménez Gallego, quienes simularon ser guerrilleros del frente 21 de las Farc.

Así lo denunciaron los hermanos Correa Orozco en la sede del Gaula Risaralda (Pereira).

Angustiados y atemorizados, los hermanos alertaron al organismo antiextorsión de que los supuestos subversivos les pusieron un plazo de 24 horas para la entrega de 9 millones de pesos o de lo contrario los iban a matar.

El CTI y la Fiscalía iniciaron de inmediato las investigaciones y determinaron que la acción criminal no había sido cometida por guerrilleros sino presuntamente por cuatro soldados adscritos a la compañía Bolívar de la Sexta Brigada del Ejército, que para intimidar a sus víctimas se identificaron como subversivos.

El drama de los hermanos Correa Orozco comenzó el 23 de mayo a las 12:50 de la tarde. A esa hora viajaban hacia Pereira en un Renault Symbol de placa PEU-811. Adelante del peaje de la vía a La Línea fueron interceptados por cuatro hombres armados con fusiles y vestidos con uniformes nuevos del Ejército.

"Nos requisaron y luego nos internaron en el monte. Nos acostaron boca a bajo y sin dejar de apuntarnos con los fusiles nos pidieron las llaves del carro, argumentando que lo necesitaban por dos horas", aseguraron las víctimas.

Pero el abuso de los militares no paró ahí. También les robaron un anillo, el frontal del radio, los celulares y una tarjeta débito.

Obligaron a los hermanos a revelar la clave de la tarjeta y dos de ellos viajaron en el carro hacia un cajero automático en Cajamarca, mientras los otros dos vigilaban.

Dos horas después, los soldados regresaron con un millón de pesos. Les apuntaron con las armas a los hermanos Correa y les advirtieron que necesitaban nueve millones más. Para conseguir la plata les fijaron un plazo de 24 horas. Y para asegurar el pago del dinero pidieron datos telefónicos y direcciones de la familia a nombre de las Farc.

La artimaña de los militares comenzó a derrumbarse cuando los altos mandos de la compañía fueron alertados sobre el hurto y la presencia de guerrilleros en la vía.

"El oficial al mando se mostró extrañado de que sus hombres en el área no hubieran alertado sobre presencia subversiva. Fue entonces cuando hizo formar a la unidad y requisó uno por uno a los soldados", dice un investigador.

En el morral del soldado José Rodríguez halló el frontal del radio y a Fabio Miranda le encontraron el manos libres del celular. Así las cosas, al ser descubiertos, Rodríguez y Miranda revelaron que no habían actuado solos y salpicaron a Sánchez y a Jiménez.

Los cuatro soldados fueron trasladados a cárceles militares en Tolemaida y Honda. Están cobijados con medida de aseguramiento por orden del Juzgado Quinto Penal de Control de Garantías de Ibagué.