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Diferenciar entre coqueteo y acoso sexual será difícil, admiten expertos

Sexólogos y juristas coinciden en que la nueva legislación podría prestarse para una cacería de brujas.

06 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Para un fiscal especializado en delitos sexuales, que pidió reserva de su nombre, elevar el acoso sexual a la categoría de delito podría llevar a equívocos al momento de juzgar al acusado.

Ello, por cuanto hoy en día los delitos sexuales son de resultado y no de comportamiento.

"Rara vez se ve la tentativa en los delitos sexuales", anota el jurista a HOY.

"En un acto sexual abusivo, por ejemplo, puede haber una evaluación objetiva conforme al resultado. Pero en el acoso, donde un juez tendrá que ponderar el galanteo y las insinuaciones, lo que se valora es una intención, hecho que es meramente subjetivo", agrega.

En criterio del abogado Daniel Largacha, la posibilidad de llevar el acoso sexual a delito tiene muchos grises. Esto es lo que dice:

"Hay un principio rector del derecho penal que es el de legalidad. El ciudadano debe saber de antemano qué es lo que está expresamente prohibido, como un homicidio, un atraco, etcétera.

Pero el acoso sexual se presenta como un comportamiento muy difícil de determinar porque no es tan fácil definir si un hombre o una mujer está desarrollando un comportamiento criminal por un coqueteo o un interés sano por la persona.

Habrá casos dramáticos fáciles de establecer, pero otros en los que siempre existirá una zona gris. Se requerirá entonces de un esfuerzo muy grande para que el legislador pueda eliminar esas confusiones.

"El Código Laboral ya tiene sanciones para ese tipo de comportamientos, pero pueden aparecer cosas más gravosas", dice.