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Dejaron vencer dos toneladas de bienestarina para 984 niños desnutridos de El Peñón (Santander)

El alimento, que llegó en febrero a la población, una de las más pobres del departamento, fue encontrado en la casa de representante del ICBF.

05 de junio 2007 , 12:00 a.m.

El suplemento alimenticio se dañó en una bodega por una descoordinación entre el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y el programa Familia Rural Dispersa.

El alimento se venció el 9 de mayo y al día siguiente fue descubierto por la Policía en la vivienda de una funcionaria vinculada al programa oficial. La bienestarina llegó a la población el 9 de febrero.

Por esta situación, el viernes pasado fue relevada de sus funciones la coordinadora del centro zonal de Vélez, Ligia Villamizar. La Fiscalía abrió una investigación para esclarecer el hecho.

Villamizar, que pasó a la oficina de trabajo social del ICBF en esa misma municipalidad, asegura que la bienestarina se venció porque la Regional Santander se demoró en la adjudicación del contrato para el suministro del sumplemento, que iba incluido en unos mercados del programa.

La funcionaria dijo que pese a que desde el mismo febrero envió a El Peñón la bienestarina, la persona que la recibió en la población se quedó esperando a que llegaran los mercados en los que debía incluirla.

Villamizar agrega que la bienestarina se comenzó a entregar a finales de abril, semanas antes de cumplirse su fecha límite de consumo, pero la comunidad no la aceptó porque llegó sin el mercado.

Estos empezaron a ser distribuidos en mayo por la ONG FAS (Fundación de Apoyo a los Scouts), cuando el sumplemento ya no era apto para el consumo.

Yolanda Cecilia Riaño, directora regional (e) del ICBF en Santander, niega que haya habido retrasos en la contratación: "Vendrán sanciones severas por este caso", dijo.

Edelberto Vargas, alcalde de El Peñón, calificó el hecho como injusto. "No se puede jugar de esta forma con la alimentación de los más pobres. Es muy extraño que dejaran perder esa bienestarina".

Teresa Ortiz, secretaria de Salud de la población, a más de 9 horas al sur occidente de Bucaramanga, dice que el municipio, de 6.200 habitantes, requiere permanentemente de la bienestarina pues hay 624 infantes en riesgo de desnutrición crónica y 360 niños con desnutrición aguda.

"Es muy triste que en un pueblo tan pobre -el presupuesto es de 2.600 millones de pesos- un porcentaje tan alto de los 1.200 niños menores de 10 años sufran de algún tipo de desnutrición y por descuido dejen vencer un alimento que es básico para su alimentación", agrega Ortiz.

Hace dos meses, 255 kilos del complemento alimenticio, que debe llegar gratis a los más pobres, fueron encontrados en una finca de Quibdó (Chocó), donde las primeras investigaciones determinaron que era usado para engordar cerdos.

La pobreza de El Peñón es tal que en las 205 viviendas del casco urbano tan solo existen 4 líneas telefónicas. En el pueblo hay 46 familias que aún usan leña para cocinar.

BUCARAMANGA