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Descubren nueva modalidad de prostitución entre universitarias: las 'Pico y Placa'

El curioso fenómeno, que fue desvelado por un sociólogo e investigador de la Universidad Nacional, involucra a jóvenes de prestigiosas universidades de Bogotá, entre los 18 y los 25 años de edad.

03 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Ellas ofrecen favores sexuales a importantes ejecutivos a cambio de dinero. Pero solo lo hacen durante los horarios de restricción vehicular del 'Pico y Placa', es decir, de lunes a viernes de 6:00 a 9:00 a.m. y de 4:00 de la tarde a 7:00 de la noche.

A diferencia de las trabajadoras sexuales convencionales conocidas como 'escorts' (acompañantes que incluso salen de viaje con sus clientes) y las 'prepagos' -que prácticamente ofrecen sus servicios durante las 24 horas del día-, las 'Pico y Placa' se autodefinen como mujeres "comunes y corrientes", de "carne y hueso" y sin ninguna clase de operaciones.

'Manejan un bajo perfil'

Las 'Pico y Placa' fueron descubiertas por Misael Tirado en el marco de una investigación que adelanta hace dos años para categorizar e indagar más a fondo sobre las diferentes ramas del trabajo sexual en Bogotá, desde sus mismos protagonistas.

"El término 'Pico y Placa' lo acuñaron ellas mismas para diferenciarse de las 'prepago', a las que consideran demasiado evidentes y sin nada en la cabeza", explica este sociólogo, que además es consultor de Naciones Unidas y candidato a doctor en Sociología Jurídica de la Universidad Externado de Colombia.

"Dicen, además, que sí se interesan en su formación intelectual y que la venta de sus favores sexuales es un trabajo normal, una actividad más de su cotidianidad que no involucra ningún tipo de relación afectiva", sostiene el investigador, que hasta el momento ha identificado a 12 jóvenes que se dedican a esta actividad en Bogotá.

Hasta 10 millones al mes

Tirado agrega: "las 'Pico y Placa' manejan un perfil bajo, y pertenecen a familias de estratos altos con las que viven y llevan una vida en apariencia normal. No se consideran prostitutas, y por el contrario ven en esta actividad una oportunidad de ahorro para el futuro, pues lo que reciben lo invierten en cuentas bancarias privadas o títulos valores en vez de gastarlo en ropa o joyas".

Sus tarifas oscilan entre los 300 y los 700 mil pesos por cliente. Y teniendo en cuenta que tienen entre cinco y siete clientes asiduos -por lo general casados-, se estima que en un buen mes podrían ganar cerca de 10 millones de pesos.

Durante su trabajo de campo, Tirado descubrió que estas jóvenes tienen novio, algunas incluso desde hace varios años, "pero ni ellos ni sus familias o amigos saben nada acerca de la actividad que realizan, porque el círculo es bastante cerrado y todo se maneja confidencialmente, para que tanto ellas como sus clientes puedan camuflarse sin mayores problemas durante los horarios de la restricción vehicular".

Los lugares de encuentro son los convencionales: hoteles, moteles, apartahoteles o cualquier lugar que les ofrezca privacidad durante las tres horas del servicio en las mañanas o en las tardes.

Y aunque no aceptan invitaciones a lugares públicos después de iniciada la 'rutina' sexual, el sociólogo Tirado asegura que algunas de ellas acceden a acompañar a sus clientes a bares swinger (de intercambio de parejas) en los horarios convencionales de la rumba capitalina.

Flirteo, la vía de contacto

Muchos de los contactos iniciales se hacen en las afueras de las universidades o en bares y restaurantes de las zonas más exclusivas de Bogotá, como el parque de la 93, Usaquén y las Zonas Rosa, T y G.

Según el investigador, "la relación con un cliente puede nacer después de un piropo, insinuación o invitación a un trago. Si la persona les atrae, ellas aceptan 'el juego' y ofrecen sus favores sexuales, pero dando a entender que su compañía tiene un costo y que solo trabajan en los horarios de 'Pico y Placa' ".

A la hora del servicio todo se coordina vía teléfono celular el día anterior. Nunca se utiliza un correo electrónico, teléfono fijo o cualquier mecanismo que pueda dejar en evidencia la actividad que realizan tanto ellas como sus clientes durante esas tres horas en las que no hay restricciones y todo vale.

6 mil personas, en prostitución

Los programas de atención a personas en situación de prostitución de la Secretaría Distrital de Integración Social han identificado a cerca de seis mil mujeres dedicadas al comercio sexual en la capital.

Las causas principales para ejercer este oficio son las dificultades económicas, el abandono de la familia y la falta de posibilidades laborales. Pero está claro que hay muchas mujeres que lo hacen para obtener altos ingresos de una forma fácil, como las 'Pico y Placa'. Y de ellas no hay censo.

Las autoridades tienen identificados 459 establecimientos de prostitución en Bogotá. Principalmente en las localidades de Santafé y Chapinero.

Cifras

  • 12 las jóvenes de prestigiosas universidades que han sido identificadas hasta el momento adelantando esta actividad.
  • 300.000 en pesos, la tarifa mínima que cobran las 'Pico y Placa' por ofrecer sus favores sexuales. La más alta es de 700 mil pesos.
  • 5-7 los clientes asiduos -por lo general casados- que tiene en promedio cada niña 'Pico y Placa'. Los contactos se hacen vía celular.

CARLOS ANDRÉS ESPEJO O.
REDACTOR DE EL TIEMPO

* andesp@eltiempo.com.co