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Arzobispo de Villavicencio fue nombrado vicepresidente de la Pontificia Comisión para América Latina

Monseñor Octavio Ruiz Arenas tendrá como misión el enrutamiento del catolicismo en la región, enfocado a las labores pastoral y eclesial.

01 de junio 2007 , 12:00 a.m.

Será una especie de enlace entre los países latinoamericanos y la Santa Sede, en la búsqueda de la solución a problemas como la pobreza y la violencia.

Ruiz acompañará en el Vaticano a los cardenales Alfonso López Trujillo, presidente del Consejo Pontificio para la Familia, y Darío Castrillón, prefecto emérito de la Congregación para el Clero.

"Es muy honroso que el Santo Padre haya pensado en mí para que ocupe este cargo", dijo Arenas a EL TIEMPO.

De Ruiz dependen el presente y el futuro de la Iglesia Católica en Latinoamérica y el Caribe. Además, desde ese cargo, se coordinan las ayudas de la Comunidad Europea para los países de la región.

Para Colombia, este nombramiento es un acercamiento íntimo con la curia romana y un nuevo representante de Colombia en el poder religioso.

Al religioso le preocupan aspectos del país como la violencia y el drama de los desplazados. Del Meta, donde ha vivido los últimos seis años, le inquieta la falta de gobernabilidad. Se refiere al caso de Villavicencio, por donde han pasado ocho alcaldes en los últimos tres años y medio.

Dice que sus prioridades serán el fortalecimiento de la familia como institución y lograr mayor vinculación de los laicos en los asuntos de la Iglesia. Afirma que se opone al aborto y que está de acuerdo con el intercambio humanitario, pero realizado acorde con la Ley.

Trayectoria de Ruiz Arenas

Octavio Ruiz Arenas nació en Bogotá hace 62 años, se ordenó sacerdote a los 25 años, fue vicario de la parroquia de Soacha y párroco del barrio Egipto (Bogotá).

Trabajó en la Santa Sede, en Roma, como oficial de la Congregación para la Doctrina de la Fe entre 1985 y 1996. Allí conoció a Joseph Ratzinger, el actual Papa.

El 3 de junio de 2001 el Papa Juan Pablo II lo nombró administrador apostólico de la Diocésis de la capital del Meta y el 3 de julio de 2004 como primer arzobispo de Villavicencio. Ahora regresa al Vaticano.