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Autoridades buscan ponerle fin al 'pimpineo' en Cúcuta

Cierre de la frontera ha servido para liberar las calles de las ventas informales de combustible.

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30 de marzo 2016 , 06:50 p.m.

Cúcuta. Ya se completaron siete meses del cierre de la frontera con Venezuela, y las autoridades en Norte de Santander continúan incautando combustibles de contrabando procedentes del vecino país.

Y es que pese al bloqueo fronterizo, por trochas siguen ingresando los hidrocarburos, claro que en cantidades reducidas en comparación con otras épocas; sin embargo, no deja de ser un fenómeno que debe seguir siendo atacado.

Para el director nacional de la Polfa (Policía Fiscal y Aduanera), el general Gustavo Moreno, la gran pregunta que se siguen haciendo las autoridades colombianas que ejercen los controles para evitar el ingreso de contrabando por la frontera es “¿cómo sale ese combustible desde Venezuela hacia Colombia, si hay tanto control por parte de Venezuela?”.

Martín Martínez, secretario de Hacienda de Norte de Santander, indicó que, según la Asociación de Estaciones de Servicio en ese departamento, en los últimos dos meses se ha registrado un descenso en la venta del combustible legal, que se comercializa a un precio diferencial, de unos dos millones de galones de gasolina.

Para el funcionario, esta situación estaría generándose por el posible ingreso del producto de contrabando en la misma cantidad, a través de las distintas trochas que rodean el área metropolitana de Cúcuta, así como otros puntos limítrofes de la región, como el municipio de Puerto Santander.

“Hemos detectado que en el mes de enero y febrero, las ventas se han bajado aproximadamente en dos millones de galones. Esto significa que sigue entrando el contrabando”, explicó Martínez.

Actualmente, a ese departamento fronterizo están llegando alrededor de 12 millones y medio de galones de combustible nacional, para ser vendido a precio diferencial en las estaciones de servicio.

Sin embargo, la ofensiva para liberar completamente las calles de poblaciones como Cúcuta de ventas del combustible extranjero que aún sigue ingresando se ha convertido en un propósito conjunto de las autoridades civiles, policiales y militares, que han visto el cierre de frontera como su mejor aliado.

Las operaciones de despeje han permitido recuperar el espacio público en zonas en las que los habitantes estaban expuestos a los riesgos que generaba la mala manipulación del producto inflamable por parte de ‘pimpineros’, como son conocidos los vendedores del producto de contrabando.

Varios parques y avenidas principales de esa capital, que por años fueron usados para la comercialización informal, hoy tienen otra imagen.

Se estima que hay una disminución en un 90 por ciento de las ventas.
Las acciones desplegadas por la Policía Nacional en todas sus especialidades, para frenar la comercialización de los hidrocarburos en Cúcuta, han permitido en lo corrido del presente año el desmonte de 84 expendios ilegales.
Con estos ya son 230 los puntos de venta sacados de circulación desde agosto del año pasado, fecha en la que el Gobierno venezolano estableció el bloqueo fronterizo.

Las intervenciones vienen siendo apoyadas por el Grupo Élite Anticontrabando de la Polfa (Policía Fiscal y Aduanera), un escuadrón especial que llegó para reforzar la lucha contra ese flagelo en todas sus formas.
“El ‘pimpineo’ tiene que desaparecer, ya no es una opción. La ilegalidad no es una opción, así esté vestida o enmascarada de informalidad”, dijo el general Gustavo Moreno.

Ante la ausencia de estos ‘pimpineros’ se ha reactivado un sector económico del departamento, como el de las estaciones de servicio, que por años estuvo en agonía.

Además, la Secretaría de Hacienda indicó que esta situación ha favorecido especialmente las rentas departamentales por el recaudo obtenido con la sobretasa a los combustibles, como el Acpm y la gasolina.

En el 2015, el ingreso de recursos por ese concepto tuvo un incremento del 170 por ciento. A las arcas departamentales entraron 3.120 millones de pesos por sobretasa a la gasolina, de 1.900 millones de pesos que se tenía proyectado para el año. Por Acpm se recaudaron 5.435 millones de pesos.

Para el 2016, la meta es alcanzar los 17.000 millones de pesos, dinero previsto para obras de inversión vial en todo Norte de Santander.

Denuncian arremetida

Entre tanto, José Abel Correa, presidente de Sintragasolina (Sindicato de Trabajadores de la Gasolina), señaló que si bien reconocen que trabajan con un combustible de contrabando, contemplado por la ley como un delito, su comercialización ha sido la forma con la que centenares de familias logran conseguir su sustento.

Aseguró que el paso ilegal de combustibles continúa intacto en la zona de frontera, pero que han sido los ‘pimpineros’ quienes se han convertido en la presa fácil de la arremetida de las autoridades, mientras que los grandes vehículos cargados con hidrocarburos procedentes de Venezuela siguen cruzando hacia el interior del país, sin que de eso se entregue algún reporte.

Frente a ello, el Director de la Polfa dijo que toda la cadena de contrabando está siendo golpeada con las operaciones, y no solamente están dirigidas contra los vendedores ilegales.

“Hay grandes decomisos. Hay estructuras grandes que se han desarticulado en esa zona del país. No es una acción sistemática solo contra el ‘pimpinero’, sino una acción sistemática integral contra la ilegalidad”, puntualizó el alto oficial.

Las autoridades han reconocido que el mayor reto llegará cuando se produzca la reapertura de la frontera, por lo cual las operaciones deberán ser reforzadas para no permitir que el negocio ilegal se vuelva a tomar las calles de la ciudad.

EL TIEMPO