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¿Está malito? Siga estos remedios caseros / Le tengo el remedio

Estas recomendaciones le ayudarán a afrontar de la mejor manera esta enfermedad.

29 de marzo 2016 , 04:40 p.m.

Más allá de los nombres de estos males, hay que saber que tanto catarros como resfriados, gripas o influenzas son producidos por virus de la misma familia y que frente a ellos, con excepción de una que otra vacuna, lo único que funciona es mantener a raya los molestos síntomas para hacer llevaderos los tres o cuatro días que tarda esta visita, hasta que los antipáticos bichos se aburren y se van por sí solos.

Aunque ya les había dado antes estas recomendaciones, insisto en ellas; no le sobran a nadie y son benditas cuando aparece el primer estornudo.

Abríguese. Cuando llega el primer virus invasor el cuerpo dedica todas sus fuerzas a luchar contra la infección. Como el cuerpo, cuando hay frío, utiliza energía para calentarse, las defensas pueden tener un bajón. Así que para ayudar en esta pelea es mejor estar abrigados y mantener cubiertas la cabeza y las extremidades; no es un embeleco, por ahí es donde más se pierde calor. Insisto: el cuerpo se defiende mejor si está calientico.

Caldo de pollo. Distintos estudios han concluido que el caldo de pollo contiene sustancias que aumentan la producción de secreciones; estas tienen una alta concentración de células de defensa, además de adelgazar el moco, refrescar y limpiar las vías respiratorias. No hay información precisa sobre las dosis, pero dos tazas tibiecitas al día caen de maravilla.

Agua salada. Diluya una cucharadita de sal en un vaso de agua tibia. Haga gárgaras tres veces al día con la mezcla; si lo hace con juicio, sobre todo en las mañanas, sentirá alivio en la garganta y notará que la voz se aclara.

Ejercicio. El ejercicio moderado en condiciones aeróbicas eleva las defensas (montar en bicicleta, caminar, trotar suavemente). Empiece andando a paso ligero, y si las ganas le dan anímese a trotar despacio y por treinta minutos. Hágalo a diario y abrigado.

Vaporizaciones. El vapor de agua humedece las vías respiratorias y afloja las secreciones. Hace que ceda la congestión y se respire mejor. Si no tiene vaporizador, improvise uno: mantenga humedecido el ambiente de su habitación.

Vaselina. Aplíquese vaselina en las fosas nasales. Hágalo alrededor y por dentro con un copo de algodón. Esto evitará que la nariz se pele al sonarse.

Ni de vainas. No fume, el cigarrillo contiene decenas de sustancias que irritan las vías respiratorias y agravan el problema. No tome alcohol y tampoco use medicamentos sin fórmula. Si no nota mejoría, consulte con el médico para evitar complicaciones.

Por último. Si está dentro de los grupos de riesgo (adultos mayores, personas con enfermedades crónicas en curso, inmunosuprimidos, embarazadas y menores de cinco años), consulte sobre la posibilidad de vacunarse luego. 

Carlos F. Fernández
Médico de EL TIEMPO