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Los municipios de la Sabana que le apuestan a crear rutas turísticas

Trabajan en un proyecto para impulsar el sector, pues concentran el 57 % de la demanda de viajeros.

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28 de marzo 2016 , 08:05 p.m.

Los once municipios de la provincia Sabana Centro se enlistaron en un ambicioso proyecto, liderado por la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB) y la Asociación de Municipios de Sabana Centro (Asocentro), que busca impulsar el sector turístico en este punto de Cundinamarca.

Para ello la CCB elaboró un estudio de la mano de las alcaldías municipales y de varias empresas prestadoras de servicios turísticos (hoteles, restaurantes, parques, entre otros), para identificar cuáles son las ‘perlas’ de los territorios que son apetecidas tanto por colombianos, como por turistas extranjeros.

Esto se suma a las cifras que tiene Procolombia, las cuales indican que el año pasado más de 10.400 extranjeros visitaron el departamento y, en su mayoría, la principal razón por la que lo recorrieron tiene que ver con el interés por conocer los diferentes atractivos, a diferencia de Bogotá, donde el motor del turismo (42 por ciento de visitas internacionales) está dado por los negocios.

Del total de extranjeros que llegaron el año pasado a Cundinamarca, el 57 por ciento (es decir, 5.987 viajeros) visitaron los municipios de Tenjo, Cota, Chía, Tabio Cajicá, Sopó, Tocancipá, Zipaquirá, Cogua, Nemocón y Gachancipá, los cuales integran la provincia de Sabana Centro.

Ello significa que esta zona concentra el mayor movimiento de turismo. Y para aprovecharlo, uno de los resultados del estudio es que son dos los puntos claves para desarrollar los productos turísticos de la región: naturaleza y cultura.

Para Jorge Mario Díaz, vicepresidente de Articulación Público-Privada de la Cámara de Comercio de Bogotá, lo importante del trabajo planteado con los municipios de Sabana Centro radica en que antes esos entes territoriales gestionaban sus propios programas para atraer visitantes, pero de manera atomizada, mientras que ahora piensan como una región.

“Todos consideran que tienen un potencial turístico, y se logró armonizar a los 11 municipios en torno a una misma visión de lo que debe ser una estrategia para atraer turismo, y eso es notable”, destacó Díaz.

Las tareas

Luego de la etapa de estudio, se establecieron unas tareas con cada uno de los actores que participaron en este proceso. Es decir, con la Gobernación de Cundinamarca, el Instituto de Cultura y Turismo (Idecut), las alcaldías municipales, las empresas prestadoras de servicios turísticos, universidades públicas y privadas, entre otros.

La primera de ellas será la integración de una red de trabajo, que debe incluir a todos los operadores de turismo (desde hoteles hasta guías profesionales), y se encargará de liderar y coordinar los diversos actores del sector dentro de la región.

En cuanto a los deberes de los municipios, se establecieron algunas tareas para fortalecer el sector. Entre ellas están el mejoramiento de las oficinas y puntos de información turística (PIT) dentro de sus territorios y la preservación de puntos íconos que son visitados por foráneos.

Luego de ello comenzará el trabajo de articulación de rutas y recorridos entre los municipios. “Tenemos el producto y la participación de los actores. Ahora lo que viene es, primero, un fortalecimiento del talento humano, para mejorar las capacidades de quienes prestan estos servicios.

Segundo, la creación de paquetes por producto, por ejemplo, la creación de una ruta gastronómica, una ruta de turismo de bienestar, entre otros”, concluyó José Mario Díaz, de la CCB.

Otro de los atractivos para explotar en la región será el turismo religioso, que así mismo ha sido identificado por Procolombia, ya que “también es importante en el departamento, pues allí se ofrece un circuito de hermosas iglesias coloniales. El principal atractivo es la Catedral de Sal de Zipaquirá, que recibe cada año más de 500.000 turistas nacionales e internacionales”, dijo María Claudia Lacouture, presidenta de Procolombia.

Una apuesta por la naturaleza

Uno de los componentes más fuertes que atraen a los turistas en la zona Sabana Centro es la amplia oferta de actividades que mezclan entornos naturales.

1) El turismo de bienestar, que se puede realizar en lugares como Tabio y Tenjo, donde se realiza la equinoterapia, y centros de ‘spa’ o visitas al Jardín Botánico, en Cota, son actividades claves dentro de la oferta de la región.

2) El turismo de aventura se articula con actividades como senderismo en la Reserva Parque la Montaña del Oso, o ciclomontañismo, en Chía; la reserva Quimzá y el parque ecológico Pionono, en Sopó; parapente en Tominé.

3) El avistamiento de aves es otra de las perlas con una amplia oferta en la provincia. Aquí se agrupan lugares como la hacienda Normandía, el parque Jaime Duque (con su proyecto Cóndor) y el sendero Goné, en Tocancipá.

También se puede hacer esta actividad en el centro histórico de Sopó, así como en la reserva Quimzá, el parque el Pionono y en la iglesia La Valvanera del mismo municipio.

En Cota, se destaca el bioparque La Reserva, en donde se puede realizar, además de aviturismo, senderismo. Algo similar sucede en la reserva Passiflora, del municipio de Tabio, donde se pueden practicar estas dos actividades.

4) La última apuesta es el turismo rural que engloba una de las más grandes ofertas en la región. Se encuentran allí huertas orgánicas y senderismo en Cogua, y observación de fauna y flora en el páramo de Guerrero, en Zipaquirá.

Además, se trabaja en potenciar el museo Casa Vida Campesina de Gachancipá, así como los recorridos por los árboles frutales y las artesanías de tejidos de tapetes en Cajicá. En el largo plazo, se habilitará el senderismo de arte rupestre en la vereda Checua, de Nemocón.

Cultura, un atractivo

1) Dentro de las apuestas de los municipios se encuentra el turismo que gira en torno a la cosmogonía y la espiritualidad muisca, en lugares como la Capilla Doctrinera y el monumento Mhuysqa, en Tenjo, o los termales El Zipa, en Tabio.

2) Otro de los atractivos es el turismo de oficios, relacionados con la lana, la sal y la alfarería.

En ellos se encuentran destinos importantes como el monumento del Ollero, en Tocancipá; la Catedral de Sal y el Horno de Sal, en Zipaquirá; así como los talleres y tiendas de tapetes, en Cajicá, entre otros.

Catedral de sal de Zipaquirá. / Foto: Archivo EL TIEMPO.

3) El turismo idiomático en lugares como el resguardo indígena y el Instituto Caro y Cuervo, en Chía, así como en el resguardo indígena de Cota, también son otra opción.

4) La otra apuesta es el turismo religioso, que agrupa a las principales catedrales de los 11 municipios de Sabana Centro.

5) El juego de turmequé y la chalanería son actividades recreativas características de algunos municipios como Tabio y Tenjo.

Michael Cruz Roa
Redacción Cundinamarca
En Twitter: @Michael_CruzRoa
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