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Las claves para entender los atentados en Bruselas

El atentado del 22 de marzo demostró que Europa tiene problemas para enfrentar el yihadismo.

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27 de marzo 2016 , 10:01 p.m.

¿Cómo sucedieron los atentados?

El 22 de marzo, tres hombres tacaron el aeropuerto de Zaventem. Dos, Ibrahim Bakraoui y Najim Laachraoui, se inmolaron, y un tercero, que al parecer es Fayçal Cheffou, el hombre del sombrero de la única imagen que se tiene del aeropuerto, habría sido capturado el pasado jueves en los operativos.

Sin embargo, hubo un cuarto atacante que hizo estallar explosivos atados a su cuerpo en la estación del metro de Maelbeek.

(Lea: Las pistas claves en la investigación de los ataques en Bruselas)

Horas después, el Estado Islámico se atribuyó los hechos en los que murieron 32 personas, mientras que 260 resultaron heridos, entre los que hay tres colombianos.

¿Por qué Bélgica?

Al parecer, los ataques en Bruselas fueron el resultado de meses de preparación, pero también de la captura, hace una semana, de Salah Abdeslam, considerado un sospechoso clave en los atentados de París y quien estuvo prófugo durante cuatro meses.

(Lea: 'Bélgica constituye un núcleo muy importante de grupos radicalizados')

El 4 % de la población de Bélgica, que alcanza algo más de 10 millones de habitantes, es musulmana. Es decir, cerca de 400.000 personas que comenzaron a llegar desde la década de 1970 a trabajar en ese país. Sin embargo, muchos jóvenes musulmanes no se sienten europeos. Prueba de ello es que ese país, en proporción con su población, es el país desde el que más ciudadanos se han unido al Estado Islámico, con una cifra de 500 personas.

Esto, sumado a los errores de los organismos de seguridad belgas, ha llevado al país a ser un centro de células yihadistas. Esto quedó en evidencia luego de los atentados en París, en 2015, en ese momento algunos sospechosos fueron detenidos en el barrio Maelbeek, donde fue detenido Abdeslam.

Lo que falló en los servicios de seguridad belgas

Algo paradójico en estos atentados es que Bruselas acoge las sedes de organizaciones multilaterales como la Unión Europea y la Otán. Pero las autoridades belgas no identificaron a Salah Abdeslam, quien permaneció en el barrio Maelbeek durante 4 meses sin ser visto.

En este sentido, según un agente de la Policía Federal que habló con este medio, se requieren 3 grupos de 7 agentes para vigilar 24 horas al día a una persona y que en los registros de radicalizados habría más de 200 sospechosos por seguir. Pero Bélgica tiene apenas unos 600 agentes en sus servicios secretos.

(Además: Europa blinda sus fronteras tras atentados en Bélgica)

Otro punto es la falta de coordinación en los servicios de inteligente europeos. De hecho, luego de que produjeron los hechos la unión Europea acordó métodos para establecer un mejor intercambio de datos con el fin de identificar a posibles sospechosos.

¿Cuál fue la reacción de Bélgica?

Luego de los atentados, las autoridades de ese país intensificaron los controles y solicitaron una mayor coordinación con otros Gobiernos de Europa, ya que una de las ventajas que proporciona Bélgica para los yihadistas es que se encuentra en el centro del continente.

(Además: Entre operativos y marchas, Bruselas trata de recomponer el camino)

Así mismo, ese país envió aviones para atacar al Estado Islámico, pero, al igual que los bombardeos realizados por la coalición de EE. UU. y los realizados por Francia, no representan un efecto directo sobre el grupo terrorista debido a la capacidad que tiene de financiarse y reclutar nuevos integrantes.

La situación actual del conflicto en Siria

En este momento, en delgados del Gobierno sirio de Bashar Al Asad y la oposición se reúnen en Ginebra para lograr un cese de fuegos. Actualmente el país mantiene una tregua que se ha visto interrumpida por los constantes ataques del Estado Islámico.

(Lea: Terroristas de Bélgica eran viejos conocidos de las autoridades)

A pesar de que las conversaciones no tienen un avance claro, el ejército sirio sigue atacando al Estado Islámico, como sucedió esta semana cuando retomaron la ciudad de Palmira, patrimonio de la humanidad por albergar edificaciones que se remontan a la antigua Roma, lo que hace que tengan un valor inconmensurable.

Por otro lado, las conversaciones de paz no tienen en cuenta a los rebeldes Kurdos –población que desde el tratado de Sévres en 1920 reclama un estado autónomo en las fronteras de Turquía, Siria e Irak.

Los Kurdos se encuentran organizados en guerrillas como el PKK, PDK, YPJ y UPK con las que libran una lucha armada contra el Estado Islámico -tanto en Irak como en Siria-, Turquía e Irak. Son grupos que EE. UU. catalogó de terroristas, pero recientemente ha apoyado con el envío de insumos militares y apoyo aéreo.

(Lea también: ¿Qué es el Estado Islámico y por qué atacó a París?)

El conflicto Sirio tiene sus raíces en los métodos que empleó el Gobierno de Bashar Al Asad para controlar el país, luego de miles de civiles salieran a las calles en 2011 –en lo que fue un capítulo fallido de la ‘Primavera Árabe’. Pero con el tiempo las ejecuciones sumarias realizadas por el Ejército sirio motivaron a un sector de la oposición a armarse, parte de ese armamento y entrenamiento fue entregado por EE.UU.

(Lea: Programa Mundial de Alimentos dice que sirios en Daraya comen césped)

Sin embargo, hacía mediados de 2014, el Estado Islámico avanzó desde Irak y tomó algo más del 60% del territorio sirio en el que viven 10 millones de personas. A la fecha, han muerto cerca de 500.000 personas. Según Acnur, más de 4 millones de sirios salieron desplazados de ese país y migran a Europa causando una crisis humanitaria en el continente.

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