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Roberto Alagna, un tenor de quilates

El francés cumplirá su cita aplazada con nuestro país y además tiene roles protagónicos en el MET.

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26 de marzo 2016 , 11:03 p.m.

Excéntrico, polémico, señalado como “temperamental” por la crítica de la ópera –una de las más cáusticas del mundo cultural–, pero también admirado por un extenso repertorio de roles operáticos, Roberto Alagna sabe captar la atención mundial y encarna a su manera enchapada a la antigua el imaginario de los grandes tenores.

De hecho, ama ese anacronismo: “Esta es la única disciplina en la que se trabaja en las mismas condiciones que hace dos siglos. Todo el mundo conoce y maneja la tecnología, pero en la ópera, los cantantes hacemos lo nuestro sin amplificación, solo están las cuerdas vocales”, comentó en diálogo con EL TIEMPO.

Durante la charla, Alagna insistió en afirmar que es muy tímido para ser exigente con los músicos que lo rodean. Paradójicamente, le precede su fama, junto a la de su esposa, la soprano Angela Gheorghiu, a quienes el director inglés Jonathan Miller llamó “los Bonnie y Clyde de la ópera”. Un reportaje del ‘The Telegraph’, de Londres, recuerda que también los apodaron ‘los Ceausescus’, comparándolos con el dictador rumano.

Pero la historia de Alagna es también la de un rebuscador en París, hijo de inmigrantes italianos que llegaron con muy poco a Francia; un cantante que se formó a pulso interpretando clásicos italianos en pizzerías y luego en espectáculos de cabaret, y que hoy, con 32 años de carrera profesional, ha cantado en las mayores casas de la ópera y es habitual protagonista en los montajes del Metropolitan Opera de Nueva York (esta temporada, de forma simultánea en ‘Madama Butterfly’ y ‘Manon Lescaut’, que se podrán ver en salas de Cine Colombia).

Alagna viene por primera vez a Colombia –hace un par de años se truncó un concierto que alcanzó a estar anunciado– para un recital el próximo 8 de abril, que será una ventana brillante a la ópera italiana.

Pero, además de todo su talento, Alagna también es recordado mundialmente por un fuerte episodio, ocurrido en el 2006 en La Scala de Milán, en el que ante la rechifla de unos asistentes a su actuación en ‘Aída’ decidió abandonar abruptamente el escenario. Y desde entonces no ha vuelto a presentarse en la máxima casa de la ópera de Europa.

Alagna habló de La Scala, de su historia y de la actualidad del género.

“Mis padres venían de Sicilia. En mi familia todo el mundo cantaba –relató el tenor– (...) Recuerdo cuando mi madre me preguntó si estaba seguro de convertirme en cantante de ópera y yo le decía ‘no, yo quiero cantar en un coro’. Eso era todo, era mi ambición más grande en un comienzo (...) A los 14 años empecé a cantar en una pizzería. Cuando tenía 16 me hice cantante profesional, cantaba en un cabaret con mi grupo propio, y ahí estuve de noche ocho años. En el día estudiaba ópera y pude cantar en una a los 20 años. Después todo llegó. Nunca pedí nada, era tímido, no tenía ambiciones, creo que recibí muchísimo”.

El francés ha interpretado 38 roles, en igual número de óperas, “más de los que esperaba, y sigo estudiando y aprendiendo muchos más; soy feliz porque mi repertorio es muy grande, va de los italianos hasta los franceses. Tengo muchos privilegios porque incluso si he cantado piezas difíciles como ‘Otello’ o ‘Turandot’, sigo cantando ‘Elíxir de Amor’, ‘Madama Butterfly’, entre otros más líricos; eso es muy importante para mí, poder hacer el switch para cantar no solo lo más pesado sino también lo lírico. Por fortuna, los cantantes del pasado cantaron muchas óperas con la misma voz, por ejemplo Enrico Caruso o Tito Schipa”.

De La Scala, reconoce: “No lo he superado”.

“Sigue ahí en mi corazón –agrega Alagna–; pienso que nunca lo superaré porque fue injusto lo que pasó y no fue bonito lo que hice. La Scala me ha llamado muchas veces después de ello para que vuelva, incluso cuando fui a ver a mi esposa cantar allá me abrazaron y me dijeron que volviera, pero como me sentí traicionado, me es muy difícil aceptarlo. No fue justo, fue algo político y no estuvo bien. Incluso si hubiese tenido una mala noche, que no la tuve porque, de hecho, esa aria está en un DVD, algo que no puedes controlar. Prefiero no regresar, es mejor no decir ‘no’ por siempre, pero en este momento me siento confortable en todo el mundo, hago a la gente feliz, soy feliz y no necesito ir allá y poner mis nervios de mala manera”.

Alagna celebra el momento actual de la ópera, en el que puede llegar a miles a través de internet y de transmisiones en HD como las del MET: “Lo más importante hoy es cantar y escuchar esta música viva, que es fantástica. Alguien puede decir ‘esto es pretencioso’ o lo que sea, pero el hecho es que seguimos generando muchas emociones. Creo que la ópera nunca ha sido tan popular como hoy; hay en todas partes del mundo. Si hubiera tenido Youtube cuando joven habría sido fantástico (...) Mantenerse en esta profesión es muy difícil; profeso un gran respeto por mis colegas, los cantantes de ópera hoy son verdaderos superhéroes”.

El repertorio de su concierto

Será principalmente una ventana a la ópera italiana: La obertura ‘La gazza ladra’, de Rossini; El elíxir de amor, ‘quanto è bella, quanto è cara’ y ‘Una furtiva lágrima’, de Donizetti; ‘La forza del destino’, de Giuseppe Verdi, y de Otello, ‘Niun mi tema’; ‘Pagliacci’, de Leoncavallo, ‘Cavalleria Rusticana’; de Mascagni; por Puccini: ‘Preludio sinfónico Op.1’, ‘Tosca’, ‘Madama Butterfly’ y ‘Manon Lescaut’.

Además, ‘Polonaise’ y ‘Lenski’s aria, Kuda Kuda’ de la ópera ‘Eugene Onegin’, de Tchaikovsky.

Recital:

¿Cuándo y dónde?

El próximo 8 de abril en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo (calle 170 n.° 67-51). Boletas: 35.000 a 280.000 pesos, en primerafila.com.co

En Met:

¿Cuándo y dónde?

Cine Colombia transmitirá ‘Madama Butterfly’ el 2 de abril y repetición (diferido) de ‘Manon Lescaut’ el 9 de abril. Detalles en cinecolombia.com

CARLOS SOLANO
Cultura y Entretenimiento