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Gobierno podría ceder en Comisión Legislativa

Partidos políticos no están de acuerdo con alteración de la estructura del Congreso para crearla.

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26 de marzo 2016 , 06:42 p.m.

La creación de una Comisión Legislativa Especial con el fin de apurar el trámite de las reformas para la paz, no es un punto de honor para el Gobierno.

Por eso, a propósito del debate sobre el tema, que se reanuda esta semana en el Congreso, el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, dijo que el Gobierno está dispuesto a revisar ese punto.

La estrategia de paz del Ejecutivo contemplaba que en el trámite de las leyes y reformas constitucionales necesarias para desarrollar los acuerdos con las Farc, en su primer debate, no intervendrían las actuales comisiones primeras de Senado y Cámara, sino una Comisión Legislativa Especial, con representación de todos los sectores políticos.

En el texto aprobado en primera vuelta del acto legislativo para la paz, se acordó que la Comisión Legislativa Especial tendría una vigencia de 6 meses, prorrogable por un periodo igual si fuere necesario.

Además, se dispuso un camino abreviado para el trámite de los proyectos según el cual estos, que serán de iniciativa exclusiva del Ejecutivo, solamente podrán ser modificados por los legisladores en su primer debate, “siempre y cuando se ajusten al contenido del acuerdo final” con las Farc y “que cuenten con el aval previo del Gobierno Nacional”.

“Surtido el trámite, si no ha habido improbación por mayoría absoluta, se sancionarán o promulgarán los proyectos según el caso, con las modificaciones que se hayan introducido en el primer debate”, dice lo acordado en primera vuelta.

Dudas sobre la Comisión

El Gobierno convocó ahora una reunión con los líderes de los partidos de la coalición, para preparar el debate de segunda vuelta.

El ministro Cristo admitió que “hay dudas sobre qué tan necesaria es la Comisión Legislativa”.

Dijo que “se ha distorsionado que la Comisión Legislativa iba a suplantar al Congreso. Siempre hemos dicho: todo el cumplimiento de los acuerdos y la implementación de los mismos van a pasar por el Congreso, con un procedimiento legislativo especial”.

Se sabe de fuertes discusiones en las bancadas alrededor del tema y críticas de algunos partidos y de legisladores que creen que no es conveniente tocar la estructura del Congreso para tramitar esas normas.

“Ellos (partidos y congresistas) creen que con los trámites abreviados y con que se mantenga la iniciativa exclusiva del Gobierno para los proyectos, con eso es suficiente”, dijo el ministro Cristo.

El Gobierno está dispuesto ahora a considerar que ese punto sea excluido del texto en la segunda vuelta.

Los acuerdos de La Habana irían entonces, como todas las leyes y enmiendas a la Constitución, a las comisiones ordinarias de Senado y Cámara y a sus respectivas plenarias, pero con tiempos abreviados, dada la premura que el Gobierno cree que hay que darle al desarrollo de la paz.

Se mantendrán, eso sí, las facultades legislativas extraordinarias al Presidente de la República, contempladas en el acto legislativo que se tramita en el Congreso, para que expida por decreto algunos aspectos de los acuerdos de La Habana, un punto muy cuestionado por la oposición radical.

El Presidente de la República podrá por 90 días, con la posibilidad de prorrogarlos solo una vez, dictar decretos con fuerza de ley, para implementar la paz.

Ambiente político

El gobierno del presidente Santos tendrá que impulsar la aprobación en segunda vuelta de esta iniciativa que flexibiliza el trámite de las normas para la paz en el Congreso, en medio de tensiones políticas.

Por un lado, las mismas Farc cuestionan que el proyecto no sea el resultado fiel de los acuerdos en La Habana y critica ciertas unilateralidades del Gobierno.

Precisamente esta semana, desde la capital cubana, el jefe del equipo negociador de las Farc, ‘Iván Márquez’, en uno de sus mensajes por Twitter, aseguró que “el rosario de decisiones unilaterales en asuntos que deben ser consensuados en la Mesa es como un puñal clavado en el corazón de la confianza”.

Aunque el presidente Santos cuenta con una coalición en el Congreso que le garantiza unas mayorías a la hora de las votaciones, sectores como el Centro Democrático mantienen fuertes críticas al proceso de paz con las Farc.

Claro que el uribismo suscribió hace apenas un par de semanas un acuerdo con la mayoría de fuerzas del Congreso para aprobar la enmienda a la ley de orden público que le permitirá al Presidente levantar las órdenes de captura de los excombatientes y definir las zonas de concentración, una vez firmado el acuerdo final sobre el fin del conflicto.

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