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El Bioparque Ukumarí comenzó a recibir a los animales africanos

La operación Arca de Noé continuó con el traslado de siete avestruces y cuatro cervicapras.

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23 de marzo 2016 , 11:00 a.m.

El avestruz no paraba de dar grandes zancadas con sus largas patas y de emitir sonidos que causaban un sentimiento de angustia en quienes lo veían. A su alrededor y ‘armados’ con dos páneles fabricados con palos y telas de colores verde y azul, corrían presurosos, pero concentrados en lo que hacían, seis hombres.

La gigantesca ave luchaba por no dejarse atrapar y los hombres por cercarla, sin hacerle daño, y taparle la cabeza con el fin de dejarla sin opción de mirar hacia donde moverse.

Después de unos largos 15 minutos, los hombres pudieron atraparla y conducirla cuando ya estaba más calmada hacia un guacal. En este fue llevada después a una rampa que conducía hacia un camión.

Así se inició este martes el traslado de siete avestruces, cuatro cervicapras, una cebra y un óryx, desde el antiguo zoológico Matecaña, hacia el Bioparque Ukumarí. Con el traslado de los 13 animales continúa la operación Arca de Noé, que se inició hace un mes, y comienza la llegada de las especies de la biorregión África del bioparque.

Operación Arca de Noé fue el nombre que la gerente del Bioparque, Sandra Correa, le dio a su objetivo de trasladar la mayor cantidad de animales a Ukumarí en el menor tiempo. La idea es que las especies estén en sus nuevos hábitats para que se adapten y también para poder entregar los terrenos del Matecaña a su propietario, la Sociedad de Mejoras Públicas (SMP), que cobra un arriendo mensual de 30 millones de pesos a Ukumarí.

Con los 13 animales que se comenzaron a trasladar ayer, quedan 317 especies en el Matecaña. Estas, eso es lo que espera Correa, podrán llegar a Ukumarí en el primer semestre del año.

Operación riesgosa

A pesar del tamaño de los animales (un avestruz puede pesar entre 100 y 120 kilos), las especies pueden resultar heridas al tratar de no dejarse atrapar e, incluso, morir por el estrés que les causa la captura.

Sin embargo, el traslado de las siete avestruces y las cuatro cervicapras fue exitoso. El de la cebra y el óryx se iba a hacer ayer pero, al cierre de esta edición, el aguacero que cayó en la tarde lo interrumpió. Además se debe tener en cuenta que estos animales tienen una avanzada edad y por eso su traslado es más delicado. El óryx, que es un antílope con aspecto de caballo, tiene 28 años y en promedio, en cautiverio viven hasta los 25, y la cebra tiene 17 años.

La gerente de Ukumarí también dio detalles de cómo será el traslado de los animales más grandes, los hipopótamos, los rinocerontes y los elefantes. Estos serán trasladados en guacales que ya están listos. Se espera que estén en Ukumarí en un mes.

Correa reveló que un circo que entregó al Matecaña a la elefanta Maggi está exigiendo que el hijo de esta, Zimbabue, que nació en este zoológico, no sea enviado a la Hacienda Nápoles, como está previsto. “El propietario de la fauna silvestre es el Estado colombiano y ellos (el circo) ni pueden reclamar nada”, aseveró Correa.

Zimbabue, que es uno de los animales símbolo del Matecaña, no puede estar en el mismo hábitat con su padre, Pirinolo, ni aparearse con su mamá.

PEREIRA