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Alerta por consumo de huevos de iguana y carne de tortuga hicotea

En Bolívar se reportó la incautación de 80.138 huevos de iguana y 1.470 tortugas.

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23 de marzo 2016 , 09:48 a.m.

Las autoridades ambientales del Caribe permanecen en alerta máxima por las redes que buscan hacer negocio con al menos dos especies protegidas durante los días de Semana Santa.

A pesar de que en el artículo 328 del Código Penal colombiano se castiga el aprovechamiento ilícito y consumo de los recursos naturales con penas privativas de la libertad que oscilan entre dos a cinco años de prisión, y monetarias de hasta 10.000 salarios mínimos, según el Intendente Eiver Gonzáles, jefe del Grupo de Policía Ambiental y Metropolitana de Barranquilla, en lo que va corrido de este año ya se han realizado cinco capturas a personas que han sido sorprendidas comercializando o transportando fauna silvestre.

También, el grupo de Fauna y Flora de la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMB), con el apoyo de la Policía Ambiental, a principios de este mes hizo un operativo de control en las plazas de mercado de Girón y Lebrija para detener la venta ilegal de huevos de hicoteas.

De hecho, este miércoles se conocieron reportes desde Bolívar, que indican que las autoridades locales han incautado en los últimos tres meses 80.138 huevos de iguana, 1.470 tortugas hicoteas, 29 babillas y 23 iguanas, todos destinados al mercado ilegal del consumo gastronómico caribeño durante la Semana Santa.

En mercados populares como Bazurto, en Cartagena, por estos días es fácil conseguir carne de hicotea y huevos de iguana. La hicotea se comercializa entre 10.000 y 15.000 pesos el kilo, y un huevo de iguana puede estar entre 500 y 1.200 pesos, dependiendo del tamaño.

Un grupo de funcionarios de Cardique, apoyados por la Policía Ambiental y la Armada Nacional realizan requisas en los puntos de entrada y salida de Cartagena como la terminal de transporte y las carreteras de Bolívar, así como patrullajes en vías marítimas.

El fenómeno tiene mayor incidencia en la región Caribe. La especie que más se comercializa en estas fechas es la tortuga hicotea, además de la carne y los huevos de iguana. Según la Corporación Regional del Atlántico (CRA), el tráfico ilegal de estas especies se presenta con mayor índice en los municipios ribereños que limitan con los departamentos de Magdalena, Bolívar y Atlántico.

La capital con mayores reportes es Santa Marta, a la que se suman los municipios de Palmar de Varela, Ponedera y Suan, en el Atlántico. Por otro lado, según la Corporación Autónoma del Valle (CVS), “en el departamento de Córdoba, durante la temporada de Semana Santa, los niveles de consumo, venta y tráfico de hicotea y huevos de iguana aumentan”.

Hay poblaciones con prácticas tradicionales que incrementan el problema. Por ejemplo, “con el caso de huevos de iguanas, en el Atlántico y en Bolívar, muchos jóvenes por recreación salen con sus perros a capturar a este animal y consumir sus huevos ahí mismo. Es decir, no hay concientización del daño que se está haciendo a la especie”, cuenta el biólogo Joe García, asesor de la CRA. A esto se suma que consumir carne de hicotea en algunos municipios es considerado “un lujo” por ser una carne exótica y los clientes de restaurantes que vendan un plato de este animal no denuncian.

En Barranquilla, la Policía Ambiental se percató, por medio de cámaras de seguridad, que en uno de los centros comerciales de la ciudad, un grupo de personas en un restaurante estaban manipulando tortugas para el plato del día. “Llegamos en 15 minutos en hora pico y a seis ya las tenían despresadas con machete y habían otras que estaban en un recipiente plástico para ser sacrificadas”, comenta el intendente Eiver Gonzales.

No es un fenómeno menor el que se da por estos días. Durante la Semana Santa del 2015, la Asociación de  Corporaciones Autónomas y Regionales (Asocars) hizo un reporte sobre la incautación de estos animales en diferentes zonas del país: 50.691 huevos iguana, 674 tortugas hicoteas muertas, 60 kilos de carne de tortuga hicotea, 198 huevos de tortuga hicotea, 6705 tortugas hicoteas y 1284 iguanas.

Meses críticos

El mayor consumo de huevos de iguana y de carne de esta especie se da entre enero y marzo. En los departamentos del Atlántico y Bolívar consumen huevos de iguana, a diferencia de la Guajira donde consumen su carne.

Cuando se trata de recolectar sus huevos, este animal queda expuesto a un doble sufrimiento. Los cazadores, una vez entran en su hábitat, no solo les sacan sus huevos y detienen sus ciclos reproductivos naturales, sino que también las obligan a una muerte lenta y dolorosa debido a que les abren una herida para sacarles los huevos y las dejan vivas con la herida abierta.

El mayor consumo de tortuga hicotea coincide con su época reproductiva, es decir, entre las primeras semanas de marzo y mediados de abril. Esto quiere decir que la población es atacada en el período más importante y vulnerable de sus vidas.

Las informaciones que se tienen por parte de la CRA y de la Policía Ambiental del valor comercial de estas especies dentro del mercado ilegal de venta de animales silvestres están entre los 10.000 y 15.000 pesos por iguana, y 20.000  pesos por las hicoteas, que cuando van a ser preparadas las introducen vivas a una olla de agua hirviendo.

Muchos de estos animales se comercializan vivos porque se reclutan en los patios de las casas, es decir, dos semanas antes para esperar la época de Semana Santa. Pero las condiciones en que los mantienen son paupérrimas. “Uno encuentra a los animales que son capturados en una situación muy deplorable. En un cuarto oscuro que no cuenta con condiciones de salubridad. Cuando nosotros ingresamos para rescatar a estos animales hay una gran tasa de mortalidad, se mueren de sed porque llevan cuatro días o hasta semanas sin alimentación adecuada. De cada 10 animales capturados ilegalmente, nueve mueren en el proceso de reincorporación a un hábitat que no es el de ellos”, cuenta Gonzales.

Por otro lado, en promedio, para que una persona quede satisfecha con un plato de hicotea se usan entre tres a cuatro tortugas, ya que las únicas partes que se extraen del animal son las patas y la cabeza. Esto quiere decir que si ocho personas llegan a un restaurante por un plato de estos, aproximadamente se están sacrificando 30 tortugas.

Problemas de salubridad

Según el biólogo García, el consumo de estos animales ha causado intoxicaciones. “Con los huevos de iguana el daño que se causa es más por la forma como se cocinan los huevos, porque los extraen, los ponen en una olla sucia que encuentran en la zona donde están trabajando y la llenan de agua en mal estado, es decir, la forma en que tratan estos huevos es poco higiénica. Además, estos tienen un alto contenido de colesterol”.

En cuanto a las hicoteas, antes era más fácil comercializarlas vivas, pero como en ese estado son más fáciles de detectar, los cazadores prefieren ahora sacrificarlas antes de venderlas. Por esta razón, “muchas veces la carne viene descompuesta, ya que no vienen con mucho hielo para que se garantice su conservación. Esta es una de las razones por la que se han reportado intoxicaciones”, explica García.

Estefanía Isaza
Para EL TIEMPO
*Con información de Cartagena