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¿Por qué se visitan los siete monumentos en Semana Santa?

Es tradición entre los fieles católicos visitar iglesias diferentes desde el jueves en la noche.

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23 de marzo 2016 , 07:22 a.m.

Este Jueves Santo, la Iglesia católica dará inicio a las ceremonias de la Semana Santa con la conmemoración de la Cena del Señor o ‘In Coena Domini’. Ese mismo día, los templos dispondrán de un ‘monumento’ para que los fieles lo visiten durante la noche del jueves y la mañana del viernes.

Durante dicha eucaristía, los católicos recuerdan la última cena de Jesucristo, poco antes de ser aprehendido por las autoridades para comenzar así su pasión y, posteriormente, morir en una cruz. Uno de los gestos más significativos durante la ceremonia es el lavado de los pies, momento en que el sacerdote lava y besa los pies de personas de la comunidad. Por ejemplo, este año el papa Francisco lo hará con 12 refugiados, algunos de ellos no creyentes.

Luego de la celebración, los fieles, especialmente en Latinoamérica, visitan los monumentos que se han realizado en los templos con ocasión del día. Por lo general, cada monumento varía conforme a la temática que se intenta reflejar durante el año en curso. Así, en el 2013 las iglesias se esforzaron por representar el Año de la Fe usualmente con la barca que era el signo del año. Esta Semana Santa, los templos parroquiales tienen como fin reflejar el Año de la Misericordia convocado por el papa Francisco.

Nicolás Cortés Mejía / ELTIEMPO

 

Cada una de las visitas hechas por los fieles representa una de las paradas realizadas por Jesús en su recorrido hasta la cruz. Y los católicos las hacen todos los años para acompañar a Jesucristo en ese proceso.

En la primera visita se recuerda el recorrido de Jesús desde el lugar de la cena hasta el huerto de Getsemaní, en donde ora y suda sangre de acuerdo con el texto bíblico. En la segunda, se recuerda el paso de Getsemaní a la casa de Anás, el sumo sacerdote que interroga a Cristo. Allí, Anás bofeteó a Jesús.

La tercera visita es el paso de Jesús a la casa de Caifás, otro sumo sacerdote que pertenecía al grupo de los saduceos. Luego de esto, Jesús compareció ante Pilatos por primera vez, lo cual es el centro de la cuarta visita.

Pilatos, al no encontrar razones para condenar a Jesús, lo envía al rey Herodes para comparecer ante él. Esto es lo que se recuerda durante el quinto monumento.

Luego, Jesús regresa adonde Pilatos, centro del sexto monumento, y es condenado a muerte por la presión del pueblo y coronado con espinas. Finalmente, en el séptimo monumento, los católicos meditan el paso de Cristo con la cruz a cuestas desde la casa de Pilatos hacia el monte Calvario, para luego morir en esta.

Nicolás Cortés Mejía

Twitter: @Nicortes_m

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