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'De la misericordia nace la reconciliación y la paz': Monseñor Urbina

El arzobispo de Villavicencio sostiene que la reconciliación empieza por cada persona.

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22 de marzo 2016 , 06:56 p.m.

Esta Semana Santa está marcada profundamente en el Año de la Misericordia que se celebra en la ámbito mundial por una petición que hizo el Papa Francisco a toda la iglesia universal y también porque él declaró el Año Santo de la Misericordia.

Monseñor Óscar Urbina, arzobispo de la Arquidiócesis de Villavicencio, aseguró que ese es el mensaje principal de la Semana Mayor, la cual es una realidad que está muy unida a la vivencia actual del país.

Explicó que de la misericordia nace la reconciliación porque una persona que experimenta en su corazón la misericordia de Dios con él y con su conciencia es una persona que entra en un dinamismo de reconciliación con Dios, pero es inseparable de la reconciliación con los otros.

A la par e incluso sin pensar en fechas, prosiguió monseñor Urbina, el trabajo de la Iglesia por la reconciliación empieza por cada persona, que en su corazón es capaz de ser un artesano de la reconciliación, del perdón y de la paz.

Con el alma

Monseñor Urbina aseguró que no basta que haya en el ámbito nacional una gran estrategia de paz, en relación con los diálogos del Gobierno y de las Farc que se producen en La Habana, porque “hay que ponerle alma y ahí es donde yo descubro el papel que la Iglesia tiene, por toda la doctrina de reconciliación que viene en el corazón del Evangelio que es la misericordia”.

Además, dijo, hay rituales de reconciliación, empezando por los sacramentos y los rituales pequeños de perdonarse, de ayudarse, de servir a los otros, de ofrecer el perdón.

La misericordia, agregó, tiene 14 obras que son como una espina de pescado, que tiene como columna vertebral la misericordia y las espinas laterales siete corporales y siete espirituales, que permiten que se viva y que se irradie esa misericordia que cada uno recibe.

“Ese es el corazón del mensaje de este año, entre otras cosas porque también es el corazón del Evangelio, la misericordia y el corazón de la Iglesia también es la misericordia”, sostiene el alto prelado de la Iglesia.

Tejido social

"Tenemos de quitarnos de la cabeza de que arreglado un conflicto se solucionan todos los conflictos", asegura monseñor Urbina.

Siempre habrá conflictos dentro de la familia y fuera de ella, en la calle, en los espacios laborales, de transporte, hasta en los estadios porque la violencia ha permeado todos los espacios de la vida, dijo.

“Eso es triste –agregó–, pero es rescatable porque al fin y al cabo somos seres humanos capaces de entender las cosas y de reconstruir el tejido social a través del camino ético”.

Por ello, monseñor invitó a los padres de familia y a los educadores a rescatar el camino ético en la familia y en la escuela, “porque sin los principios éticos no hay convivencia humana, nos volvemos ‘el hombre lobo para el hombre’ y no podemos darnos ese lujo porque ya hemos tenido demasiada violencia”, añadió.

Paz en familia

Monseñor Óscar Urbina dice que el corazón de cada familia es el primer escenario donde se irradia la paz.
Por ello todos tenemos una tarea re reconciliación porque el conflicto ha dejado unos costos muy grandes, no solo económicos sino humanos.

Entre otras por tantas familias que están heridas por el conflicto, psicológicos, tantas personas que al quedar huérfanas, viudas, abandonados, desplazados han llevado por dentro esa carga tremenda.

Por ello en las familias se han vuelto un espacio de confrontación verbal, también no verbal porque a veces los silencios matan más que las palabras, con agresiones físicas, de abandono a de los niños, de los jóvenes que viven con papás vivos, siendo ellos huérfanos.

Para esas heridas tan grandes la Iglesia de Villavicencio se ha propuesto convocar a las familias a convertirlas en espacios de paz, para empezar a irradiar en los vecinos, luego en las cuadras, los barrios, las veredas.

Porque terminará un conflicto ahora, pero llegará otro en la convivencia humana, pero siempre se dará un camino para superarlo, que es la palabra el encuentro y el perdón.

El perdón

Para monseñor Urbina el perdón no es una mata que se encuentra en un camino ecológico. El perdón es un rocío que viene desde Dios.

Por ello, dijo, "Mi invitación en esta Semana Santa es a rescatar la oración porque el perdón tiene sus raíces en Dios, él es el único que perdona siempre, es el único que nos enseña y nos da la gracia de poder perdonar y luego ya nosotros lo administramos".

Por eso –afirmó– el verdadero perdón del conflicto nace desde las víctimas, porque ellos al sentirse acompañados, en medio de todo lo que han sufrido, perdonados también, sanados interiormente, son capaces de tener la valentía de ofrecer a otros que fueron victimarios el perdón y de ahí nace el abrazo de la reconciliación".

Nelson Ardila Arias
LLANO SIE7E DÍAS
@nelard1