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Europa, en alerta por atentado en territorio belga

Ataques dejan 31 muertos. Grupo Estado Islámico se los atribuye. Dos colombianos, entre los heridos.

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22 de marzo 2016 , 07:22 a.m.

El terror atacó la “capital” de Europa. Una serie de atentados terroristas coordinados a primera hora de la mañana dejó al menos 34 muertos en el aeropuerto de Zaventem de Bruselas y en la estación de metro Maalbeek, la que da servicio a los edificios de las instituciones de la Unión Europea.

La Presidencia en Colombia señaló que entre los heridos -que según la prensa en Bélgica serían al menos 270, hay dos colombianos. "Por el momento, nos informan que hay dos colombianos heridos por atentados en #Bélgica. Estamos pendientes de ellos", escribió el presidente Juan Manuel Santos.

Según el portal de la cadena rusa 'RT', el grupo Estado Islámico (EI) se atribuyó las acciones en Bruselas. Según 'RT', medios informativos afines al grupo EI le hicieron llegar a la agencia TASS un comunicado en el que se hacen responsables de los ataques.

Los simpatizantes del grupo Estado Islámico elogiaron en las redes sociales los ataques en Bruselas que dejaron alrededor de 34 muertos el martes. "El Estado los obligará a reconsiderar sus métodos mil veces antes de que sientan coraje para volver a matar musulmanes, y sepan que los musulmanes ahora tienen un Estado que los defiende", dijo un partidario del grupo en Twitter. (Lea también: Las impactantes imágenes de los atentados terroristas en Bélgica)

Poco después de las 8 de la mañana, un terrorista suicida abrió fuego con un fusil de asalto en el corredor de salidas del aeropuerto. Segundos después se hizo explotar. Ahí cayeron al menos 31 personas y hubo más de 270 heridos, algunos de extrema gravedad.

Minutos después, y cuando los servicios de urgencias se movilizaban en el aeropuerto, otra bomba estalló en un vagón de metro en la estación Maalbeek. Esa explosión acabó con la vida de al menos 14 personas.

Foto: ELTIEMPO.COM

El Gobierno reaccionó tomando medidas excepcionales. Se cerró el espacio aéreo y la frontera con Francia, se desplegaron todos los servicios policiales y militares disponibles, se paralizó todo el sistema de transporte de la ciudad y se cerraron varias estaciones de trenes en otras localidades de Bélgica. (Lea también: Europa blinda sus fronteras tras atentados en Bélgica)

El primer ministro Charles Michel pidió a la población que no saliera de sus casas. Michel dijo que era “un día negro” para el país y pidió “unidad” a los ciudadanos: “Temíamos un ataque terrorista y ha sucedido. Es un día negro para nuestro país. Pido a todo el mundo que esté tranquilo y muestre solidaridad”.

Bélgica lo vio venir. Desde los atentados de París del 13 de noviembre pasado, el pequeño país europeo se sabía objetivo primordial del terrorismo yihadista. En noviembre, Bruselas pasó cuatro días en estado de sitio sin transporte público ni colegios ante una amenaza terrorista “inminente”.

Los atentados de París se organizaron principalmente en Bruselas. Varios de los terroristas eran belgas o habían crecido en Bélgica y en Bruselas, donde se detuvo el viernes a Abdelsam Saleh, único terrorista que escapó vivo de París. La semana pasada hubo varias intervenciones policiales que acabaron con un sospechoso abatido y la incautación de armas.

Desde noviembre, el nivel de alerta se bajó hasta tres en una escala de cero a cuatro –Bélgica fue el primer país europeo que puso el nivel al máximo-, pero el Gobierno no se engañó. Varias veces ministros, fiscales y jefes de los cuerpos de seguridad advirtieron que el país vivía amenazado. (Lea también: Salah Abdeslam, el hombre más buscado de Europa que cayó en Bruselas)

Bruselas es sede de cientos de multinacionales, de las instituciones de la Unión Europea y de la Otán. En proporción a su población es el país europeo del que más jóvenes han ido a Siria e Iraq a luchar junto al grupo Estado Islámico y Al-Nusra –la rama siria de Al Qaeda-. Muchos han muerto en Oriente Medio, pero decenas han vuelto.

Los servicios secretos explicaban en noviembre que para vigilar a una persona hacen falta tres equipos policiales que suman más de 20 agentes. Ningún país tiene medios para hacer frente a una amenaza así sin acabar con las libertades civiles.

El despliegue gigantesco de policías y militares desde hace meses no pudo parar los atentados de esta mañana. El sitio donde una bomba dejó al menos 15 muertos está a unos 300 metros de los edificios que albergan las instituciones de la Unión Europea. La presencia militar y policial en esas calles es abrumadora desde hace meses.

Madrid, Londres, Copenhague, París y Bruselas: el yihadismo sigue golpeando a Europa.

IDAFE MARTÍN PÉREZ*
Para EL TIEMPO
BRUSELAS
*Con información de RT y Reuters