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Piques ilegales cobraron una joven vida

Una promesa del fútbol murió en una competencia de carros. Hay un herido delicado.

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21 de marzo 2016 , 03:25 p.m.

Duván Felipe González Niño estaba viviendo uno de sus mejores momentos de sus escasos 19 años de vida: se encontraba entrenando con el Club Deportivo los Millonarios.

Sin embargo, la carrera de este volante por izquierda, que en el 2014 se probó en el equipo de fútbol profesional de Argentina Club Atlético Lanús, se truncó por un absurdo accidente de tránsito en la vía entre Corrales y Sogamoso.

Esta es la camioneta Chevrolet Captiva, de placas KEP 606, en la que murió el futbolista Duván Felipe González Niño y resultó herido otro joven.

Todo empezó el jueves hacia las 10:00 de la noche, cuando un grupo de jóvenes se retó en un café del Centro Comercial Iwoka a una competencia de piques en sus vehículos. La apuesta eran 20 mil pesos, según dijeron algunos testigos.

Como pista tomaron la vía que viene de Puente Reyes hacia Sogamoso. De acuerdo con datos de los investigadores, entraron a competir una Chevrolet Captiva y una camioneta SsangYong.

En la Fiscalía indicaron que a la altura del puente Río Morra o puente Molino, vereda San Juan de Nepomuceno en Tópaga, el conductor de la Captiva perdió el control y el vehículo fue dar fuera de la vía.

“El carro voló unos 28 metros”, afirmaron los investigadores del caso.

En la Fiscalía dijeron que los del otro carro no se dieron cuenta qué pasó y se devolvieron a buscar la camioneta Captiva. Después se percataron de lo ocurrido.

Las autoridades informaron que el vehículo accidentado lo conducía Emanuel Guerrero Pérez, de 19 años, quien quedó herido y se encuentra en una Unidad de Cuidados Intensivos en estado crítico.

Duván Felipe González Niño, quien iba en el puesto del copiloto, murió en el lugar del accidente, que ocurrió hacia las 11:00 p.m.

En la Fiscalía señalaron que en estos piques ilegales participaban 16 vehículos, entre estos un taxi.

Fabio Niño, tío de Duván, dijo que a las 9:00 de la noche su sobrino se despidió de su familia para ir a verse con unos amigos. Agregó que como deportista él no tomaba alcohol ni fumaba.

“De Corrales para acá el hermano le dijo a Duván ‘véngase aquí con nosotros’ y él le respondió que no, que él se venía en ese carro bonito”, afirmó el Tío.

La familia de Duván aseguró que el muchacho que iba manejando llevaba hasta una botella de trago.

Las autoridades indicaron que los testigos aseguraron que la Captiva iba a 200 kilómetros por hora.

“Esos piques están atentando contra la vida de los jóvenes. Mi sobrino no estaba participando en esa competencia, sino que iba de observador”, dijo Fabio Niño.

Duván era hijo de Álvaro González Pérez y María Eugenia Niño, de la Pescadería Riomar.

Héctor H. Rodríguez A.
BOYACÁ SIE7E DÍAS