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Manizales, líder en progreso social en un grupo de 10 ciudades

Bucaramanga, Medellín, Bogotá y Pereira están en un rango medio-alto en esa medición.

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20 de marzo 2016 , 07:13 p.m.

La primera medición hecha en el país del Índice de Progreso Social (IPS), definido como el primer modelo integral, que ha venido tomando fuerza en el mundo, y que permite establecer el bienestar de las personas en una sociedad de forma independiente y complementaria a las medidas económicas, dejó a Manizales como la única ciudad del país con un promedio alto y con los mejores resultados.

Bucaramanga, Medellín, Bogotá y Pereira le siguieron en ese listado en un rango medio-alto, por encima de Ibagué y Barranquilla, que aparecen en un nivel medio-bajo. El escalafón de las 10 ciudades analizadas lo completan Cali, Cartagena y Valledupar, con los promedios más bajos.

No obstante, y pese a que en los resultados se admite que el desempeño de las 10 ciudades es positivo, los datos señalan que aún existe una brecha importante entre las regiones Andina y Costa Caribe.

El IPS se rige por cuatro principios básicos: sólo considera indicadores sociales y ambientales; de resultado y no de esfuerzo; indicadores relevantes para el contexto; e indicadores accionables para la política pública.

“Como un complemento del producto interno bruto (PIB), el IPS también basa sus mediciones en tres ejes principales: necesidades básicas (nutrición y asistencia médica básica, agua y saneamiento, vivienda y seguridad personal), fundamentos de bienestar (acceso a conocimientos básicos, acceso a información y comunicaciones, salud y bienestar, y sustentabilidad del ecosistema) y oportunidades (derechos personales, libertad personal y de elección, tolerancia e inclusión y educación superior)”, explicó Michael Green, director ejecutivo del Social Progress Imperative.

Sostiene, además, que a través de 52 indicadores agrupados en esos tres grandes componentes, se crea un indicador compuesto que permite ver cómo avanzan los países, y en este caso también algunas de sus ciudades.

Los hallazgos

En cuanto a necesidades básicas se encontró que los mayores puntajes en satisfacción para el 2014, año para el que se realizó la medición, fueron en Manizales, Bogotá y Medellín, con un promedio de 76 sobre 100, que caracteriza a los niveles de progreso social altos.

Se evidenció también que uno de cada cinco ciudadanos de Cartagena, Barranquilla o Valledupar habita en una vivienda sin condiciones adecuadas, y que un ciudadano de Cartagena o Barranquilla tiene el doble de probabilidad de morir por desnutrición que uno residente en Bogotá, Medellín o Pereira.

En cuanto a los fundamentos de bienestar, según los resultados del IPS, Bogotá y Bucaramanga muestran mejoras constantes y notablemente superiores a las del resto de ciudades, especialmente a partir de 2011. Bogotá, por ejemplo, lidera esta dimensión con un puntaje de 82 sobre 100.

De igual forma, en Bucaramanga más de la mitad de los niños obtiene puntajes satisfactorios en las pruebas Saber-9, mientras que en Cartagena o Valledupar, sólo uno de cada cuatro infantes obtiene una buena calificación.

Otro dato es que en la capital de Caldas, uno de cada cinco ciudadanos utiliza medios de transporte no motorizados, al tiempo que en Barranquilla, Cartagena o Medellín apenas uno de cada 20 lo hace.

Y en el campo de las oportunidades se pudo establecer que todas las ciudades del país, salvo Manizales, presentan puntajes menores en esa dimensión que en cualquiera de las otras dimensiones del IPS.

Cali, Cartagena, Valledupar e Ibagué tienen puntajes muy bajos. Bogotá queda relegada al sexto lugar.

En este aspecto, también se revela que en la capital del país, Cali o Manizales se presenta la mitad de los embarazos en adolescentes, frente a lo que sucede en Cartagena o Valledupar.

Por otra parte, en Ibagué hay tres veces más niños que en Manizales participando del mercado laboral o que dedican más de 15 horas semanales a realizar oficios del hogar.

El primer IPS aplicado a ciudades nació en Colombia en septiembre de 2015, producto de un esfuerzo de colaboración entre instituciones y organizaciones preocupadas por medir y mejorar la calidad de vida de los colombianos, mientras que la medición global se creó en el 2013 por el Social Progress Imperative, con el fin de calificar a los países con base en su desempeño social y ambiental, y que es promovido por organizaciones como la Fundación Sköll, la Fundación Avina y Deloitte a nivel mundial.

El hecho de que las ciudades cuenten con este tipo de mediciones, de acuerdo con sus autores, contribuye a guiar a las ciudades del mundo a cumplir los objetivos de desarrollo sustentable de las Naciones Unidas, así como a identificar prioridades para hacer de ellas espacios más inclusivos, seguros y sostenibles.

De igual manera, busca promover acciones de alto impacto social y ambiental, a través de procesos abiertos, colaborativos y multisectoriales.

Y aunque el IPS para las ciudades comenzó a aplicarse en el 2015, los autores recopilaron datos de las tendencias de Progreso Social entre los años 2009 y 2014, donde se vio que, pese a unas diferencias importantes, todas las ciudades del país incrementaron sus niveles de progreso social en alguna medida.

El IPS promedio de las diez ciudades pasó de 54,8 a 64,0. Tomadas en su conjunto, las ciudades colombianas transitan actualmente de niveles de progreso social ‘medio-bajos’ a ‘medio-altos’, según muestran las estadísticas.

La ganancia en seis años

Uno de los aspectos relevantes del análisis que realizó el IPS sobre el grupo de 10 ciudades colombianas es que ninguna registró retrocesos en el 2014, frente a su indicador del 2009.

Medellín, por ejemplo, que tiene un puntaje de 72,6, logró sumar en estos seis años cerca de 15 puntos, que la sitúan como la de mayor avance.

Manizales obtuvo 11,6 puntos; Cartagena, cerca de 11; Bucaramanga, unos 10, e Ibagué, 9. Valledupar fue la de menor avance: 3 puntos.

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