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Los vándalos siempre logran que las marchas terminen en disturbios

Así actúan y así termina el mobiliario público y las fachadas particulares cuando ellos pasan.

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18 de marzo 2016 , 07:16 a.m.

Limpiar la plaza de Bolívar en el centro de Bogotá, después del paso de los vándalos, costará 30 millones de pesos. Eso fue lo que se invirtió hace apenas dos semanas en limpiarla y borrarle las huellas de los personajes que dedican su vida a dañar.

Lo que los vándalos dañan en TransMilenio lo pagan los bogotanos con sus impuestos. Foto: Archivo particular

Durante la marcha de centrales obreras y trabajadores que terminó en la plaza de Bolívar, los vándalos dañaron el Edificio Murillo Toro, el Palacio de Justicia y otros edificios públicos y privados. Ante la resistencia de la Policía para evitar confrontaciones, los vándalos los agredieron con piedras y objetos contundentes, por lo que la Fuerza Pública reaccionó con gases y agua para disuadirlos.

Los vándalos siempre ubican a los policías para atacarlos. Foto: Milton Díaz / EL TIEMPO

Y así logran su propósito de generar anarquía.

La acción de los vándalos contra la Fuerza Pública busca obligarlos a reaccionar para generar disturbios. Foto: Milton Díaz / EL TIEMPO

Al final de las jornadas siempre pierden los promotores de las marchas porque los vándalos los invisibilizan; pierde la ciudad y sus habitantes porque los bogotanos pagan con sus impuestos el arreglo de los daños en los bienes públicos, y ganan los vándalos, porque nadie los sanciona.

BOGOTÁ